miércoles, enero 30, 2008

Sociedad Anónima Distribuidora Ediciones

Aunque en la cabecera de este artículo ya figura la fecha, la repito por si ha pasado desapercibida. Hoy es 30 de enero de 2008.
Pues bien, hoy, 30 de enero de 2008, he recibido la respuesta de Sociedad Anónima Distribuidora Ediciones a un fax de reclamación que en su día les envié.

Leo:

Para: SADE
Páginas: 1
Asunto: Falta en devoluciones
Referencia: S/F 15659986 de 28/07/07.
Fecha: 5 de septiembre de 2007.
Sigue la lista de productos cuya falta reclamamos
Entendemos que esta falta podría deberse a una devolución fuera de plazo. De ser así solicitamos la devolución de los referidos ejemplares ya que, en su día, los pagamos.

La citada Sociedad Anónima ha precisado de 148 días para dictaminar sobre la procedencia o no de la reclamación. Rechaza un par de artículos por fuera de plazo y, parece, acepta el resto. Digo parece porque no me queda muy claro. De la devolución de los productos fuera de plazo, nada de nada. ¿Caducados? Que yo sepa, las Bolas de Güiny De Puz son reciclables.

¿Qué haría, pregunto, cualquier comerciante con un proveedor que lo tratase así? ¡Exactamente! Pero los quiosqueros somos de otra fauna y nos tenemos que aguantar. Cada día estoy más convencido que el asunto de los portes es una chorrada si lo comparamos con otras prácticas.
Claro que el Grupo Z, que tan ofendido se sintió porque algún quiosquero no vendió Interviú, podría decir a sus acólitos que se dedicasen a trabajar y no solamente a tocar las narices a los vendedores. Digo yo.

PD. Jueves, 31 de enero de 2008 a las 12,19 h.
Según el dicho, rectificar es de sabios. Creo que no. Rectificar es de equivocados y en el artículo precedente cometimos dos errores.

Primero. Si bien el comunicado de SADE se recibió el centésimo cuadragésimo octavo día, sólo habían transcurrido 147 entre el envío de la reclamación y su correspondiente respuesta. Como Jesucristo, que resucitó al tercer día pero solamente estuvo muerto dos.

Segundo. Esta mañana, al repasar la factura semanal de SADE, hemos observado que, a pesar de comunicarnos el rechazo de 5 productos por fuera de plazo, todo el género que reclamábamos venía abonado. Hay algún signo que creemos está equivocado pero este nuevo sumario está aún en fase de instrucción.

Dicho queda. A Quiosquero lo que es de Quiosquero y a las distribuidoras lo que es de los quiosqueros... digo, de las distribuidoras. (Perdón por el lapsus).

martes, enero 29, 2008

Eufemismos y otros palabros

Jamás leí tan poco como desde que vivo rodeado de letra impresa. Por eso aproveché que estaba con la pata tiesa para hacer alguna práctica, no fuera a ser que se me olvide lo poco que sé.

Entre lo que he leído destaco dos libros, no porque me gustaran especialmente sino por los recuerdos que me han traído. Se trata de "Entre limones" de Chris Stewart y "El candidato melancólico" de José Antonio Millán.

Chris Stewart, músico, esquilador de ovejas y escritor, cuenta sus vivencias en un cortijo de La Alpujarra. Al contrario de Gerald Brenan, que en 20 años no se enteró de las costumbres de sus vecinos de Yegen, Stewart habla de La Alpujarra real y, si bien se relaciona más con los guiris que con los autóctonos, da un par de pinceladas acertadísimas sobre personajes típicos y tópicos de la zona. Hay, sin embargo, dos detalles que no acabé de entender. O La Alpujarra ha cambiado mucho, o Stewart confunde mulos con caballos. Y, por otra parte, el escritor se pone morado comiendo papas a lo pobre pero no hace ni una sola referencia a las migas.
Me encantó volver a encontrarme, después de mucho tiempo, con una expresión tan alpujarreña como "Eso son pollas en vinagre".

En mis primeros años de convivencia con Quiosquera, era frecuente que me llamara palurdo y cateto cuando me oía decir algo así como "Alárgame la roílla pa limpiar el poyo" o "¡Mierda, ya he esturreao otra vez los garbanzos!". Hasta que un día acudí al diccionario:
· Rodilla: Paño que sirve para limpiar.
· Poyo: Banco de piedra arrimado a la pared.
· Esturrear: Esparcir, desparramar.
Desde entonces Quiosquera es respetuosa con los palabros que utilizamos en mi comarca de origen.

José Antonio Millán es un mago de la palabra y del palabro. Leyéndolo me pierdo un poco cuando se adentra en etimologías grecolatinas, que ahí estoy poco versado, pero lo disfruto sobre todo cuando explica eufemismos escatológicos o caritativos. Su descripción de los nombre utilizados para referirse al meadero o cagadero es antológica. Desde el primitivo retrete hasta el actual servicios, pasando por wáter, lavabo, tualet o excusado, para acabar con inodoro, siendo este recinto de la casa el lugar con mayor gama de perfumes, cocina excluída.
Pongamos tres anécdotas como ejemplos del pudor o confusión de la gente en la utilización del lenguaje.

Palabras homófonas.
En mi tierra de origen no se hace distinción alguna en la pronunciación de "ll" o "y". En cierta ocasión uno de mis sobrinos hizo una compra en el Corte Inglés y le regalaron un pollito. Contento, le compró una jaula y lo llevó a casa. Como es de suponer, y a medida que el pollo crecía, el niño se fue olvidando de sus deberes para con el animal y le cayó el muerto a mi hermana que estaba de pollo hasta la coronilla. Una noche mi madre salió de la cocina:
- María, ¿has visto que tienes el poyo lleno de hormigas?
- ¡A mí que me cuentas del poyo si el poyo no es mío! –contestó mi hermana-.
- No, si no es el poyo de la jaula, es el poyo de la cocina.

Eufemismo caritativo.
Las personas con defectos físicos siempre han tenido un nombre en función del defecto: cojo, manco, tuerto, inútil, inválido... Luego se vio que los cojos, mancos, tuertos... no eran ni inútiles ni inválidos y se les empezó a llamar minusválidos. Alguien debió preguntarse ¿minus válidos que quién? y apareció el término discapacitado.
Cuando abrí el quiosco, buscando ampliar el espacio de exposición, hice algunas reformas. Recurrí a Gepeto, mi vecino ebanista, que me fabricó una banqueta para alargar la zona de periódicos. Gepeto trabaja bien y la banqueta era, y es, fuerte y equilibrada. Un día debí ponerla de modo que alguna de sus patas cayera sobre un chinorrillo o saliente. Una señora, al coger su ejemplar de Avui, me advirtió:
- Oiga, esta banqueta está coja –levantó la cabeza y me vio-. ¡Uy, perdón!
Debió decir que la banqueta estaba discapacitada.

Eufemismo escatológico.
En cierta ocasión acompañé a mi amigo Refalillo, que se quejaba del estómago, al médico del seguro escolar. Después de estrujarle la barriga, preguntó:
- ¿Ventosea bien?
- ¿Qué?
- Que si expele bien los aires.
- ¿Cómo?
- ¡Que si te pees, coño!
Acabáramos.

viernes, enero 25, 2008

Grandes genios

Las colecciones que nos hablan de personajes importantes de las artes suelen denominarse GRANDES GENIOS DE…
Deben estar a punto de editar GRANDES GENIOS DE LA ECONOMÍA. Lo digo a tenor de la promoción del Mundo de Catalunya denominada LAS VOCES DE LA DEMOCRACIA. Son unos libritos minúsculos de no más de 60 páginas (se ve que las grandes voces vocearon poco) que regala el Mundo a cambio de 2 cupones.

Lo curioso de la promoción es el albarán.

LAS VOCES DE LA DEMOCRACIA. Ejemplares 5. PVP -1,11. Descuento 95%. IVA 4%. Total -0,29€.

Marina Press o el Mundo de Catalunya pagan aproximadamente 6 cts al quiosquero por cada ejemplar enviado. Y le cobran 6 cts por cada ejemplar devuelto. Hasta aquí todo es correcto. Preguntas de examen para el Sr. Pizarro: ¿qué coeficiente de inteligencia será necesario para establecer el precio de un librito en 1,11 €?, ¿qué sentido tiene primero te lo pago y luego te lo cobro? Me lo explique.

El quiosquero poco escrupuloso recortará el cuponcito a todos sus clientes amigos, tirará los libros a la basura (colaboración ecológica) y habrá ingresado 30 cts extra, con lo que subirá la cuesta de enero con mayor facilidad. El quiosquero cumplidor perderá un librito o su correspondiente cupón y Marina Press le cobrará dos periódicos extras.

Si el gestor de la maravillosa idea pretendía que su empresa ingresara un dinero extra, además de mala persona, es un genio. Pero si lo que intentaba era facilitar la buena relación entre distribuidoras y quiosqueros… no lo entiendo.

Empiezo a pensar que lo de los portes es el chocolate del loro (aunque también habría que ver de qué loro hablamos).

jueves, enero 24, 2008

Mejorando... lo presente

Hoy ha sido mi último día de gimnasia recuperatoria y Susana se ha esmerado. Se ha empleado a fondo con ambas piernas con resultado dispar. La pierna tonta, pobrecilla, está acostumbrada a que nadie le diga “por ahí te pudras” y ha agradecido el masaje. La otra, medio tonta sólo, salió cabreada y dolorida.

Tuve un profesor de matemáticas que, además de enseñar bien, era un cachondo. Tuvo una parálisis facial y, durante un tiempo, le quedó la boca torcida. Decía: “Soy como los peones de ajedrez. Ando palante y como pal lao”. No puedo decir lo mismo. Como palante y ando en diagonal. Pero llego, que es de lo que se trata.

Me he acercado al banco a pagar la minucia de los módulos y el IVA. Como últimamente ando débil de corazón ni siquiera he mirado el saldo. Ha bastado con ver la cara del tío de la ventanilla y aquilatar el peso de la libreta, liviana y enjuta, para entender que no va muy bien la cosa. Febrero será mejor. Espero.

A la hora de ir a comer me he encontrado que mi vecino de aparcamiento había dejado su coche pegadito al mío. En otra circunstancia no hubiera habido problema, soy culiliso, pero ahora no me ha quedado más remedio que entrar por la puerta del copiloto. Con la pierna izquierda no he tenido problema: es dúctil y maleable. El cuerpo ha opuesto mayor resistencia. Con la cabeza le he pegado al retrovisor y lo he transformado en telescopio, o sea, lo he puesto mirando a las estrellas. ¡Lástima que tenía cerrada la cortinilla del techo panorámico! Un pitido estridente me ha hecho volver la cabeza cabreado. ¡Imbécil! El pito lo tocaba yo con la mano que tenía apoyada en el volante. Instintivamente la he apartado. Error. El culo me ha bajado un palmo y he ido a clavarme la palanca del cambio en el abductor. Y el freno… ¡aaah! Ese lo había bajado antes.

Sólo faltaba pasar la pierna derecha, la buena, para entendernos, la que lleva todo el día haciéndome la puñeta. Y no pasaba. Cuestión de 2 milímetros pero el tacón de la bota se empeñaba en atascarse. Uno tiene recursos para casi todo y me he descalzado. Nuevo error. Después de toda una mañana de pie en el quiosco, los efluvios a queso de Cabrales han inundado el almamóvil. He tenido el tiempo justo de abrir la ventanilla antes de asfixiarme. Pero la pierna ha pasado al fin. Claro está, el volante me ha impedido devolver la bota a su lugar de origen y he tenído que conducir descalzo.

Al menos pude comprobar la sensibilidad que se pierde al conducir con guantes.

miércoles, enero 23, 2008

Sexo y distribución


En casa andamos obsexionados con el tema de los portes. Cualquier conversación que iniciemos la acabamos hablando de toros, madres y distribuidoras.

Esta mañana, sin ir más lejos, al entrar en el baño me he tropezado con Quiosquera que andaba acicalándose. Juro (tengo los dedos cruzados) que ha sido sin querer pero se me han ido las manos. Sopapo fulminante.

- A estas horas de la mañana lo que tienes que hacer es mear y darte una ducha.
- A eso vengo pero como no encuentro el chisme he probado a ver si animándolo daba con él.
- Puestos a meter mano, le metes mano a las distribuidoras y a mí me dejas tranquila.
- Ya lo intento pero no se dejan.
- Les pagas ¿no?
- Sí pero interpretan que en el precio sólo entra tocar los cataplines. Y los tengo desollaícos.

Me he tenido que ir sin mear.

martes, enero 22, 2008

La Vanguardia en ayuda del quiosquero

Andamos escurridos. Entre cierres y cortes de servicio, la mayoría estamos que no levantamos cabeza.

Este curso llevo un retraso de 3 meses. Me explico.
Octubre y noviembre son dos meses bastante buenos en este quiosco pero, al unir las vacaciones de Salva con el pisotón a “¡Qué me dices!”, los he pasado casi en blanco. La gente es caprichosa y, no sé por qué, a los clientes les gusta verme alrededor del quiosco. Creo que cuando no me ven suponen que es que gano lo suficiente para darme a la buena vida y se van a sacar a flote a otro pobre desgraciado. Y cuando parecía que remontábamos el vuelo, vino lo del conflicto con las distribuidoras. Han movido bien sus hilos y, a pesar de las explicaciones que hemos venido dando, muchos han creído que esto era una pataleta de los vendedores para ganar más.

Lo cierto es que las ventas me han bajado en casi 200 € diarios y eso, para mí, es mucho dinero. Sólo en periódicos he perdido sobre los 35 clientes. Y cuando ves a los habituales que vienen con el diario bajo el brazo comprado en la papelería de al lado (que ni cerró ni le cortaron el servicio) te entra un ligero hormigueo en el estómago. No queda más remedio que iniciar una labor de recuperación de clientes y eso pasa por montar los reales junto al quiosco. Todavía me flaquea la rodilla averiada y la otra pata se rebela cuando la tengo más de 20 minutos a pie firme pero no queda más remedio que apretar los dientes. Por eso, ayer pedí el alta voluntaria porque, tal como están las cosas, sólo falta que los de la mutua me vean en las proximidades del puesto de trabajo.

Menos mal que Dios aprieta pero no ahoga y ha enviado a La Vanguardia en ayuda del quiosquero. Hoy he visto el anuncio que inserta en su página 44 y estoy contento. Suscripciones a buen precio. Y el suscriptor recibirá su ejemplar en casa, en el chalé, en la oficina…, incluso en el quiosco, fíjese. Y las promociones las recibirá directamente en casa con el consabido descuento y el quiosquero percibirá su porcentaje correspondiente. Bueno, esto no lo dice pero, dada la buena voluntad de las distribuidoras, se supone.
Claro que cuando el Diablo se aburre, con el rabo mata moscas. Hay algún mala persona que se dedica a llamar a los suscriptores y les explica que han estado 4 días sin La Vanguardia porque los quiosqueros son hijoputas y no le han querido dar el ejemplar que ya tenían pagado. Y debe de ser muy convincente porque a mí ya me los han reducido en un 25%.

Gracias Vanguardia por fomentar la mala leche de los quiosqueros y propiciar que se mantengan unidos.

lunes, enero 21, 2008

Portes..n..toso

Tras las vacaciones de verano recibí una nota informativa de la Asociación de Vendedores que me advertía no estar obligado a recoger las promociones de los diarios hasta el día de su puesta en venta. Como quiera que mi quiosco no es el Corte Inglés, me agarré rápidamente a la nota y me negué a aceptar en jueves las promociones de fin de semana y lunes siguiente. Han sido unos meses de discusión constante con los repartidores, pero había conseguido que no me dejaran el muerto hasta el viernes. Salvo una vez, en que unos repartidores muy cabreados me las trajeron el mismo sábado. Ya había dejado el tema por zanjado. Hasta el jueves último. Un repartidor que no conocía me vino con cincuenta mil paquetes de Marina Press. Había promociones y otras revistas como Telva e Interiores. Le dije que me quedaba con las revistas pero no con las promociones. O todo o nada. Pues nada. Y se lo llevó todo.

Por la tarde sonó el teléfono.
- Señor quiosquero –era una voz de mujer muy cabreada-, ha rechazado usted las promociones.
- Sí. No las acepto hasta el viernes.
- No sé si se da usted cuenta, pero tengo que repartir 18 promociones hoy y otras 18 mañana (textual).
- No sé si se da usted cuenta, pero tengo un quiosco con una capacidad de almacenamiento muy limitada.
- Yo no tengo capacidad para repartir 36 promociones en un solo día –al borde de la histeria-.
- Yo pago portes ¿no?. Creo que debería ser para que ustedes me traigan el género cuando yo lo necesite.
- Pues hable usted con la Asociación de Prensa ¿?.
- Con ellos hablo.
- Es el único quiosquero de Barcelona que se niega a recibir las promociones el jueves. Si le interesan las tiene usted disponibles en Pedro Cuarto.

Colgó. No recuerdo bien pero supongo que se despidió. De momento quedé tocado. Llamé a la asociación y me dijeron que los miembros de la junta estaban reunidos. No quise insistir; seguro que trataban temas que nos afectan a todos y no era cosa de distraerlos con nimiedades. Pero a esto es a lo que refiero cuando digo que lo único que quiero es que me traten como a un cliente. Si yo fuera cliente los habría mandado a freír espárragos y habría llamado a la competencia. Como soy colaborador tengo que someterme al monopolio.

El viernes cogí a Dalr de camali y me fui a Pedro IV a recoger las promociones. Volví de mala leche pero luego empecé a razonar. Si Marina Press me cobra portes diarios y el jueves sólo había hecho medio servicio, es claro que sólo me cobrará medio porte con lo que ingresará un euro y pico menos. ¡Pues que se chinchen! Esta semana habrá un día en que el Sr. Conde de Godó no podrá tomar café. Je, je, je.

Al final me va a gustar eso de tocarle los cascabeles al personal.

viernes, enero 18, 2008

De la UCI a la camilla

Entre tanto problema quiosqueril hasta me he olvidado de la evolución de la pierna lesionada. Progresa adecuadamente. Lo que pasa es que la pierna “buena” lleva ya tres meses de mosqueo y se rebela. Como nadie le ha agradecido el sobreesfuerzo, se ha deprimido y ahora empieza a doler.

Soldados los huesos y restablecidos los ligamentos, está pasando por el gimnasio. Ultrasonidos (deben ser para perros porque yo no oigo nada), silla eléctrica (calambrazos por un tubo) y ejercicio físico en camilla. En este último apartado, acompañada por su compañera que también está necesitada de cuidados. Y lo mejor es que, dos días a la semana, tiene sesión de masaje. Susana es mi fisionosequé.
- ¿Cómo va?
- Mejor. El domingo iré a misa para hacer la prueba definitiva.
- ¿A misa?
- Sí, lo que me falta es ver cómo aguanta si me pongo de rodillas.
- ¡Anda ya! Si la gente ahora se queda de pie…

En la camilla de al lado, un señor se afanaba en apuntar al cielo con sus respectivas.
- Perdonen que me meta. Muchas mujeres se siguen poniendo de rodillas. Las religiones son cuentos muy bonitos que calan en la gente y es muy difícil eliminar estas costumbres del pueblo. Fíjense que todas se basan en proverbios, parábolas…
- Para proverbios, los españoles tenemos refranes y no se recitan de rodillas –dijo Susana-.
- A la religión sólo se la puede combatir con cultura.
- Vamos a dejarnos de tonterías –dije-. La religión es necesaria. Antes, cuando uno estaba deprimido, le contaba al cura sus cuitas y salía como una moto, en gracia de Dios y dando gracias a Dios. Luego cerraron los confesionarios y la gente acudió al psiquiatra hasta que se dio cuenta que le costaba una pasta. Ahora usan de sacerdote al quiosquero.
- ¡No me digas!
- ¿Usted los aconseja? –dijo el vecino-.
- ¡Pobre de mí! Mis consejos no me los creo ni yo. Aunque si los veo muy apurados intento quitarles la mala conciencia. En cierta ocasión, un cliente guey me decía que cuando hacía alguna “travesura” pasaba varios días en que se sentía muy mal porque era católico y el Papa condenaba la homosexualidad. Le dije que se leyera los Evangelios. Jesús hablo de prostitutas y pecadores y los perdonó, pero de maricones no dijo ni mu. Luego, entonces, no debe de ser tan malo.
- Claro, como que la sexualidad no se define hasta que el feto está muy avanzado. Y las personas tenemos componentes de los dos sexos. Fíjese usted que, a medida que vamos cumpliendo años, a las mujeres se les enronquece la voz y le sale barba, mientras que a los hombres se nos cae el pelo y la voz se nos hace más suave.
- ¡Coño, ya me parecía a mí que me estaba amariconando!

Se le subió un poco el color a la vez que mi vecina de camilla del otro lado soltaba una carcajada.
- No, no. En serio. En el fondo todos somos bisexuales.
- Antes, puede. Desde hace tiempo yo soy nulosexual.

jueves, enero 17, 2008

Gente de honor

Cuando uno se planta por primera vez en el descansillo de un quiosco nota de inmediato que no conoce a nadie. Si además tiene ayudantes, aunque sean esporádicos, necesita identificar a los clientes y acaba por bautizarlos. De los que nos ponemos tras el mostrador de este quiosco, todos conocemos al Calderillas, Mr. Diamond, Mamá Chispa o Xavi de Barbón. Luego le vamos poniendo nombre y apellidos a los apodos pero el Sr. Fulano, por ejemplo, seguirá siendo el Calderillas.

Tenemos un cliente-amigo al que apreciamos por varias razones: es desenfadado, es fiel y viene a unas horas en que no hay aglomeración y podemos dedicarle un par de minutos de charla.

- ¿Tiene papel?
- ¡Y tanto! Lo que pasa es que está un poco guarro y arrugado.
- Bueno, es igual. Pero saldrá más barato ¿no?
- ¡Ni hablar, con lo que ha costado ensuciarlo?

- ¿Tiene Mi Cartera?
- No, tengo la mía y si algún día encuentro la suya, en función del contenido, juraré no haberla visto nunca.

Nuestro amigo es aficionado (o profesional, qué sé yo) a la lógica y en cierta ocasión compró Logic. Desde entonces es el Sr. Lógic. Un fin de semana nos hizo un encargo y, al retirarlo, apunté: Sr. Lógic. El lunes se me olvidó borrar la anotación y el Sr. Lógic es de los pocos clientes que conocen su apodo.

El lunes pasado comentábamos la movida de quiosqueros y distribuidoras y, como es de lógica, el Sr. Lógic empleó la lógica.
- ¿No cree usted que en este mundillo del quiosco hay mucha mafia? –preguntó.
- Se equivoca –cambió un poco la cara-. Por lo que he visto en las películas, los mafiosos son criminales pero son gente de honor. En el mundo del quiosco el honor brilla por su ausencia.

Por la tarde comenté la conversación con Superwaiter.
- A ver, Quiosquero, si a ti llegara una distribuidora y te ofreciera 20 millones ¿cerrarías el blog?
- Me sorprendes, Super. Por supuesto que lo cerraba, sólo que antes escribiría un último post titulado: “Cerrado por soborno”.
- Y abrías otro…
- ¡Ni hablar! Yo soy un hombre de honor… Y cobarde (esto último lo dije muy bajito).

martes, enero 15, 2008

Soñar despierto

Anoche llegué a casa muy cansado. El domingo me levanté a las 5,30 de la mañana y desde entonces no había olido cama. Escribí la “crónica” de la asamblea, leí la crónica de Quiosquero a todos y me fui a cenar. Cené, de eso estoy seguro, pero no recuerdo qué. Sé que le dije a Quiosquera y a mi madre “Me voy a la cama” y, desde entonces, amnesia total.

Pero esta noche he soñado. He soñado que llegaba al quiosco y lo encontraba vacío. Estaba muy enfadado, casi al borde de un ataque de nervios. Como suelo hacer en tal circunstancia, he ido a ver al Super y me he tomado un café. Más tranquilo, he trincado el teléfono y me he puesto a llamar a las distribuidoras. A Marina no.
El teléfono de Logística sonaba y sonaba; la telefonista debía estar haciendo pipí. Después de la tercera llamada dejó de sonar; bueno, no; sonaba de una forma distinta: pitidos más agudos y cortos.
He probado fortuna con SADE. Parece que la centralita es de la misma marca: se ha comportado igual.

Más que nada por no hacerle un feo, he llamado a SGEL. El primer intento ha dado un resultado muy extraño, algo como unos pitidos raros. El segundo intento ha estado mejor; alguien ha dicho algo y luego ha empezado a sonar música. Yo, incluso en sueños, tengo un oído enfrente del otro y percibo bastante mal la música pero ésta era marchosa y, durante un par de minutos, he compartido su armonía con Salva. Después se ha oído una voz.
- Le atiende Alicia, dígame.
- Buenos días, soy Quiosquero número de cliente tropecientos taytantos (tal y como se identifican los soldados americanos en las películas), quisiera hablar con la señora Susana Joven.
- En este momento comunica. Si quiere me puede dejar su teléfono y cuando acabe lo llamará.

Le he dejado mi número y me he retirado a una esquina del quiosco para no estorbar mientras esperaba la llamada. Empezaba a ponerme nervioso cuando la estridencia de los timbrazos ha acabado de deshacer la poca calma que me quedaba.
- Dígame –me he notado la voz como soñolienta-.
- Señor Quiosquero, no han traído ningún periódico.
Me he despertado de golpe. Los teléfonos no deberían funcionar mientras uno sueña.
- ¡Coño, pues vendes chicles! –así, duro; que los empleados sepan quién manda-.

Y me he vuelto a dormir. Cosa rara, he retomado el sueño del que me había sacado Salva y, en esta segunda edición, me ha llamado Susana.
- Llevo dos días sin servicio, creo haber pagado todas mis facturas, vendo todo lo que puedo del fondo de SGEL y me gustaría saber cuál es el problema.
- Señor Quiosquero –me ha dicho-, si fuera tan amable, pásese por aquí y hablamos.

Los sueños son extraños. Me ha dado la sensación de haber vivido todo un día y... ¡parecía tan real!
De mis elucubraciones me ha sacado el timbre del teléfono, siempre el teléfono...
- Hola, Quiosquero. Soy Susana. Te llamo para comunicarte que mañana tendrás servicio normal.
- Gracias, Susana. ¿Entonces no hace falta que vaya a verte mañana?
- Hombre, Quiosquero, si quieres te das una vuelta por aquí y tomamos un café.
- Cuenta conmigo.
¡Coño! ¿Por qué el enemigo habrá de tener generales amables?

- Son las... siete horas y... quince minutos. Es hora de levantarse.
Es mi móvildespertador que ahora iba en serio.

¿Soñaré esta noche que Hola y Lecturas estarán mañana sobre el mostrador?

Comunicado de ACAD

Intentando ser fieles a la consigna que nos impusimos cuando decidimos poner este blog a disposición de los quiosqueros mientras dure "el pulso" que mantenemos con las distribuidoras, publicamos hoy el fax enviado por ACAD a la Asociación de Vendedores de Prensa de Barcelona.



Este fax fue entregado en este quiosco ayer poco después del mediodía y debíamos haberle dado curso inmediatamente después pero aquí también nos ha fallado el sistema de información y no lo hemos tenido disponible hasta esta mañana. Pedimos dispulpas por ello.

(Como no veo un cirio, reproduzco)

Distinguido presidente:

A raíz de los últimos acontecimientos de este fin de semana y después de la unión entre los distintos distribuidores ponemos de manifiesto lo siguiente:

1.- No hemos obtenido respuesta por parte de Vds. de la última reunión llevada a cabo, en la que se comprometían a darnos una respuesta en un sentido u otro, con respecto a las medidas a tomar con respecto a portes y demás imposiciones.
2.- Debemos aclarar que estamos totalmente de acuerdo en la eliminación de "portes" y otras condiciones que consideramos abusivas para los vendedores de prensa.
3.- Debemos aclarar que, estamos de acuerdo en todo aquell0 en el que se beneficien todos los vendedores asociados, con independencia a la asociación a la que pertenezcan, todos recordamos, las últimas medidas de presión tomadas a cabo en las que sólo se beneficiarían únicamente los que formen parte de determinada asociación, cosa que sólo estamos de acuerdo, cuando estas medidas alcancen a las demás asociaciones.
4,- En cualquier caso, le hacemos llegar el presente comunicado, entendiendo de que se debe de contar con todas las asociaciones, y no tergiversando, como algún vendedor viene haciendo, voluntaria o inconscientemente, presentandonos como si tratase de boicotear por nuestra parte, las acciones tomadas a cabo por vuestro colectivo.

Esperando que el presente escrito se de total aclaración al respecto. Atte.


lunes, enero 14, 2008

¿Fin de la crisis?

Sensaciones a vuelatecla de la asamblea celebrada esta tarde en el Hotel Barceló Sants.

Desarrollo: De pena.

Valoración: Sin comentarios.

Conclusiones:
1. Existe la posibilidad factible de la supresión de portes en cuatro años, a razón de 51% desde ya (01/01/08), y un tercio del resto en cada uno de los tres años siguientes.
2. A partir de mañana, 14/01/08, se pone a la venta todo lo que las distribuidoras traigan.

Sensación personal: Ligero regusto amargo.

Breve y urgente

Me comunican que ayer se interpuso demanda colectiva contra las distribuidoras que han cortado el servicio unilateral e indiscriminadamente.

Los servicios jurídicos consultados aconsejan la interposición de demandas individuales. A tal fin, y para ayudar en la redacción de la citada demanda, cuatro compañeros permanecen en el Juzgado de Guardia número 1, sito en Paseo de Picasso, esquina Calle Comercio (Arco del Triunfo).

Los que estén afectados de corte por cualquiera de las 4 distribuidoras y quieran sumarse a la acción pueden pasarse por allí durante el transcurso de la mañana.

domingo, enero 13, 2008

Crónica de urgencia

Acabo de llegar al quiosco y ya me han dado una lección de solidaridad: Lógística me castiga y sólo me trae 3 Periódicos en castellano y otros 3 en catalán.
En la movida anterior se dijo que Logística había rebajado ostensiblemente el servicio porque los quiosqueros habíamos tocado al Grupo Z. Ahora, que yo sepa, nadie se ha metido con ellos pero hacen causa común con Marina Press.

Durante media hora, sin parar, he estado llamando a Logística: o comunica o simplemente no suena.

He decidido que hoy me tomo fiesta y no abro puertas; no tengo ganas de pasarme toda la mañana dando explicaciones a los clientes.

Esperaré a ponerme en contacto con la Asociación de Vendedores por si ellos tienen otra idea pero lo que pienso hacer es coger el paquete de periódicos y el de dominicales y presentarme en el juzgado a interponer la correspondiente denuncia.
¿Alguien se anima?

¡Malas personas!


P.D. 8,15 h.
Acabo de hablar con miembros de la junta de la Asociación. Hoy mismo se va a presentar la oportuna denuncia por restricción de servicio sin causas objetivas. Si estáis afectados por la represalia de Logística, guardad el albarán de entrega, tanto de diarios como de domicales, como única prueba de la que disponemos.
¡Malas personas!

viernes, enero 11, 2008

Ultimísima hora

Nota "oficial":

A partir de mañana, sábado 12/01/2008, y hasta nueva orden, se retiran todas las cabeceras que distribuye MARINA PRESS (prensa, revistas, promociones, atípicos...).

La distribuidora está avisada para que no sirva nada durante los días que dure la movida. Por si acaso, alguien pasará por los quioscos para hacer la devolución automática y que estos albaranes no entren en factura.

El lunes 14/01 se celebrará una asamblea en el Hotel Barceló-Sants a las 18 horas, donde se informará a los quiosqueros de la nueva situación.

Oído.

jueves, enero 10, 2008

El cruasán


Al contrario de lo que muchos pensamos o pensábamos, el croissant no es un invento francés. Parece ser que, durante el largo asedio a que sometieron los turcos otomanos a la ciudad de Viena, los atacantes pensaron introducirse en la ciudad excavando túneles bajo las murallas. Los panaderos vieneses, que trabajaban de noche y en sótanos, oyeron el ruido de las obras, avisaron a las autoridades y cogieron por sorpresa a los invasores, que tuvieron que poner pies en polvorosa. A modo de mofa del ejército turco, los panaderos fabricaron el pastelillo en forma de media luna que hoy preside los desayunos de medio mundo. Y de Can Superwaiter.

Durante los días que siguieron a mi fatal encontronazo con “Qué me dices”, monté mi hospital de campaña en el bar de la esquina, más que nada por si Teddy necesitaba hacerme alguna pregunta aclaratoria. Una mañana entró una chica y pidió un café con leche y un cruasán.
- Estoy con mi madre en esa mutua. ¿Puedo desayunar yo y luego viene mi madre, desayuna y le paga?

El Super asintió. Yo levanté la cabeza y sonreí al Super. La chica se zampó el cruasán y, viendo que todavía quedaba café con leche, se levantó.
- ¿Me podría dar otro?
- Lo siento, no me quedan.
- ¿Y esos?
- Están reservados.

No levanté la cabeza pero imaginé la cara del Super aguantándose la risa. La chica apuró su café y salió despidiéndose con un “Ahora viene mi madre”.
Nos miramos.
- ¿Volverá?
- No –le contesté-.
- ¿Cómo estás tan seguro?
- Porque, en situación similar y en un sitio dónde se entra por primera vez, las cosas se hacen al revés. Desayunas y pagas tu café y el de tu madre.
- O sea, que ya he hecho negocio.
- Yo creo que sí. Te acabas de ahorrar un cruasán.
- ¡Y la madre que te parió! Encima contento.

No es necesario decir que a la chica no le vimos más el pelo.

miércoles, enero 09, 2008

Plumas ilustres

Cuando el podólogo que cuida de estos “Pies para quiosquero” supo que habíamos cambiado de profesión, nos puso en contacto con un viejo amigo suyo, quiosquero de toda la vida. Este viejo amigo resultó ser Manuel Soriano que nos recibió y nos dio los consejos necesarios para afrontar las primeras dificultades que nos fuimos encontrando. Por mediación de Manolo conocimos a José Antonio Alonso que también nos ayudó en lo que pudo. Y, por nuestra cuenta y riesgo, acudimos a la Asociación de Vendedores donde tropezamos con Tomás y Máximo, o Máximo y Tomás, que, desde su posición moderada, pusieron algo de luz a nuestra ignorancia.
Medio en serio, medio en broma, digo que Manolo me enseñó la A de este oficio, José Antonio me enseñó la B y Tomás y Máximo me enseñaron la C. El resto de letras las aprendí a bofetones. Ahora voy por la J (de jodido) y, a este ritmo, pronto acabaré el abecedario sin haber aprendido lo suficiente.

He hablado muchas veces de mis cualidades: indeciso, falto de agilidad mental, fácil de convencer… Con estas cualidades, creo que nadie me considera peligroso y, quizá por eso, he sido bien recibido en las altas esferas de la profesión. Pero, también por eso, nadie confía en mí plenamente. No pueden saber que lo que yo escucho en un lado pasa automáticamente al secreto del sumario, salvo que sea de dominio público o semipúblico. Ejemplo gráfico: Hace meses que sé del acercamiento entre ACAD y la Asociación de Vendedores de Hospitalet, pero hasta leer el comunicado de José Antonio Alonso no he sabido fehacientemente que la fusión era un hecho.

Con la ingenuidad propia del bisoño, hace algún tiempo propuse en dos asociaciones la necesidad de limar asperezas en los temas que se pudiera, obviando los asuntos que las enfrentan, y crear una plataforma que definiera los problemas del quiosco para afrontarlos de forma conjunta. En las dos asociaciones me dieron una respuesta similar: Son muchos años de controversias, malos entendidos y desavenencias para poder borrarlos de un plumazo. Hoy, sin embargo, y según sus propias palabras que no tengo por qué poner en duda, sabemos que Manuel Soriano (ADI) ha intentado ponerse en contacto con Pedro Collado para discutir el tema del cierre, y José Antonio Alonso (ACAD) asistió a una reunión para tratar el mismo asunto con la Asociación. Por conocimiento propio no sé del resultado de estos contactos, impensables hace poco, pero, aunque sólo fuera por esto, ya ha merecido la pena el cierre.

He titulado este artículo “Plumas ilustres” porque como tales considero a Manuel Soriano, José Antonio Alonso y, en su día, La Mosca. Quiosqueros con los que se puede estar de acuerdo o no pero que llevan muchos años en el oficio, curtidos en mil batallas, y que pueden darnos lecciones a la mayoría; de lo que se debe hacer y de lo que no. No conozco a Toro azul ni a Caballo rojo pero, por lo que les he leído estos días, creo que tienen conocimientos suficientes como para tener su hueco en esta galería de ilustres. Y sus comentarios enriquecen este blog. Desde que se inició la movida, las visitas se han disparado. Y no ha sido para leerme a mí que, al fin y al cabo, no he dicho nada que no se supiera, sino para conocer la opinión de quienes nos dejan sus comentarios.

Cuando la tormenta amaine y las aguas vuelvan a su cauce, informaremos de nuestra ubicación en cada una de las asociaciones. Creo que lo importante son las personas y no el grupo o grupos a que pertenezcan pero, puestos a ir a cara descubierta, considero necesario que los lectores sepan quienes pueden estar influyendo en nuestros planteamientos. En todo caso, este quiosquero (de oficio) intenta influir los menos posible, sin conseguirlo, en Quiosquero (nombre propio).

NOTA. El “Quiosco de nuestra vida” me acaba de informar que han llegado los Reyes Magos. Ya ha cobrado la publicidad de CEMUSA.

martes, enero 08, 2008

Mr. Diamond

Se dice que a los buenos amigos se les conoce en la dificultad. A los buenos clientes, también.
En estos días de dificultades encontramos comentarios de todos los gustos: desde los que dicen que estamos locos hasta los que nos dan su apoyo moral. Entre estos últimos están la mayoría de nuestros clientes. Se han solidarizado con nosotros Superwaiter (por supuesto), el Calderillas, don Vito, Número 5, Menospelos, Yavés y un sinfín de amigos del barrio. Pero por esta vez la palma se la lleva Mr. Diamond.

Nuestra relación con Mr. Diamond ha sido extraña y evolucionó con el tiempo. Del Mr. Diamond de hace dos años al Mr. Diamond actual media un abismo. No hace falta decir que Quiosquero también ha cambiado. Pero de aquel cliente que te tiraba el dinero sobre las revistas no queda nada.

Allá por el mes de julio, Quiosquera comentaba con un cliente habitual alguna de las anécdotas que relatamos en Pies para quiosquero. En éstas, llegó Mr. Diamond.
- Oye, tú ¿ya te has leído el libro?
- ¿Qué libro? –preguntó a su vez Mr. Diamond.
- El que han escrito éstos.
- ¿Ustedes han escrito un libro?
Quiosquera y yo nos miramos. No habíamos contado con esa posibilidad.
- Sí, entre mi marido, mi hijo y yo.
- ¿Qué es? ¿Una novela?
- No, relatamos las anécdotas del primer año de quiosco.
- ¡Ah! Pues me llevo uno.

Aquella noche Quiosquera estaba contenta.
- He mirado el libro y Mr. Diamond no sale.
- Mírate el capítulo titulado Urbanidad.
Repasó el índice.
- Urbanidad. ¡Aquí está! Página 128.
Fue leyendo hasta llegar al final.

¡Ahora caíste, compadre! Me encontraba enormemente cansado; arrastrando los pies me acerqué a los 5 euros y los cogí. Continuaba estando cansado. Como pude llegué al portamonedas y empecé a reunir el cambio. Además estaba torpe y las monedas se me resbalaban. Mr. Diamond contemplaba impaciente mi torpeza. Al fin pude reunir los 3 euros y, arrastrando los pies, me acerqué a tiro de devolución. ¡Sufre, mamón!

- ¡Hostias! Me parece que no le vemos más el pelo.

En los días siguientes, al volver a casa, repetíamos diálogo.
- ¿Ha pasado hoy Mr. Diamond?
- Sí.
- Yo creo que no se lee el libro.
- ...
- ¿Ha pasado hoy Mr. Diamond?
- No.
- Vaya, ya ha llegado a la página 128.

Lo cierto es que Mr. Diamond casi nunca ha faltado a su cita con nuestro quiosco y, por casualidad, porque haya llegado a la página 128 o porque ya nos vamos conociendo, ha variado sus costumbres. Hoy, Mr. Diamond es un cliente amable, sonriente, con la frase justa para dedicársela a la noticia del día y, aunque su tendencia natural sea dejar el euro sobre las revistas, hace mucho tiempo que nos lo da en la mano.

El sábado 29 estuvimos junto al quiosco buena parte de la mañana, explicando a nuestros clientes el porqué de nuestra actitud. Unos lo entendieron mejor que otros pero conseguimos que las iras producidas por la falta de diarios se dirigieran hacia otros estamentos y no contra nosotros.

Mr. Diamond llegó a media mañana y se paró ante el cartel que anunciaba el cierre. Me acerqué.
- Con que hoy no hay prensa ¿eh?
- Pues no, aquí no.
- ¿Han cerrado todos los quioscos?
- No, todos no. Si quiere comprar el diario vaya tres calles más allá y encontrará uno abierto.
- ¡Ni hablar! Això es d’esquirols y als esquirols ni aigua.

¡Gracias, Mr. Diamond!

domingo, enero 06, 2008

¡Chitón!

Hoy han pasado los Reyes Magos. Este año sólo les había pedido una maquinilla de afeitar; por lo de las barbas de tu vecino. Pero esperaba algo más. Esperaba una carta de las distribuidoras con un mensaje escueto: “Apreciado colaborador/a: En adelante usted será tratado como un cliente/a”. No ha sido así y la carta no ha llegado. La maquinilla sí. Y una pata nueva. Bueno, la pata es la de siempre pero remendada. Enfundada en su cota de malla, ahora es capaz de tenerme en pie, incluso me permite cortos paseos.

Pensaba tomarme un respiro en mi actividad bloguera y dedicarme a lo que en realidad tengo que hacer: repasar facturas, que por ahí es por donde se me van los dineros. Va a ser que no.

El jueves llegué a casa un poco más cansado de lo habitual y me conecté a Internet. Este blog tuvo más de 1200 visitas en 24 horas. Miré alrededor no fuese que Quiosquera me diese con la zapatilla y exclamé: “¡Quiosquero, eres cojonudo! Toda tu vida diciendo que eres de ciencias y, al final, vas a alcanzar la gloria con las letras”. Y me zambullí a leer los comentarios. ¡Desolación! Los quiosqueros estamos inmersos en una lucha en la que nos va el futuro y nos dedicamos a tirarnos los trapos sucios a la cara.
Por razones que no alcanzo a comprender, Pies para quiosquero tiene tirón y es leído por mucha gente. Ellos, lo sé, también nos leen y me los imagino escogorciándose de risa al observar nuestra guerra civil.

Hagamos caso a los consejos de A.D.I. y que impere la cordura. Así pues, chitón. Expresemos nuestros puntos de vista, hagamos nuestras críticas, digamos lo que nos gusta y lo que no nos gusta de este asunto. Pero con moderación. Sin saltar a la yugular del que no piensa como nosotros. Andamos crispados. Yo ando crispado.

El viernes, apenas dos horas después de publicar un post, Dalr me llamó:
- ¿Estás seguro de que es eso lo que querías decir?
- ¡Hombre, claro!
- Léelo.
Lo leí. Si se prescindía del punto de humor amargo que pretendía transmitir, aquello era apología del fraude. Redacté de nuevo los párrafos incendiarios y espero haber acertado. De lo contrario no me extrañaría que me mandasen a la Guardia Civil.

Ahora que nos hemos dado una tregua y que, parece, todos los compañeros tienen servicio, moderemos el lenguaje y expresemos nuestras discrepancias con educación. Ocurra lo que ocurra, pensemos como pensemos, al final todos los quiosqueros se verán afectados por los logros obtenidos o por las bofetadas que nos den. De momento no hemos ganado nada. Tampoco hemos perdido demasiado.

jueves, enero 03, 2008

¡Que no decaiga!

Pies para quiosquero perdió anoche la virginidad que le quedaba y no porque nos fuéramos a la cama con cualquier pelandusca, que no está el cuerpo para alegrías, sino porque salimos definitivamente del armario. No es que nos interese la clandestinidad pero no es lo mismo alabar o criticar a cualquier personaje, que alabar o criticar una cara. No es lo mismo tocarle las narices al presidente de la Asociación de Vendedores de Prensa de Barcelona que tocarle las narices a Pedro Collado. Al Sr. Collado sólo lo conocía de verlo detrás de una mesa en distintas asambleas y de haberlo saludado un par de veces en los pasillos de la sede de Sant Pau. Anoche pude intercambiar unas palabras con él y, en adelante, me creo en la obligación de que, lo que le haya de decir, decírselo personalmente.

La asamblea de ayer la inicié con la neurona dormida y no me enteré de la primera exposición del presidente. Me pareció oír que las distribuidoras ofrecían dejar las cosas como estaban y después hacer algo así como un rappels del 7,5% pero no sé sobre qué (traducción: nos darían una limosna si somos buenos chicos y no protestamos).

Encontramos varias cosas positivas en la reunión. A saber:
· Masiva asistencia. Los quiosqueros, altamente preocupados, queremos seguir metidos en harina.
· Otras asociaciones de Barcelona, moral o físicamente, están dispuestas a dar apoyo a las acciones que se emprendan.
· Asociaciones del resto de España ofrecen su colaboración.
· Parece que la Administración se implica.
· Flaqueamos pero resistimos.

También hubo cosas negativas.
· De momento no se ha logrado nada. Rectifico. Hoy los quiosqueros represaliados han seguido sin recibir género. Estamos peor que cuando empezamos.
· No sabemos escuchar. La asamblea de ayer, como otras, parecía una sesión del Parlamento. Las voces discrepantes también ayudan cuando hay que tomar decisiones.
· Se abusó en la utilización de la palabra “esquirol”, cuando los que no abrieron, en su perfecto derecho, seguro que tuvieron sus razones. Es válido el dicho de “arrieros somos…”

El resto forma parte del secreto del sumario.

Claro que, puestos a ir con mala intención, alguien podría haber propuesto tocar las narices a Marina Press, que no cuenta los diarios que devolvemos salvo para controlar rutas o puntos de venta al azar, que apuntásemos unos cuantos diarios de más al hacer la devolución. Eso la obligaría a invertir en personal o dejar las cosas como están aceptando pagar un canon en concepto de “servicios auxiliares de almacenaje y manipulación

¡Que no decaiga!

miércoles, enero 02, 2008

Logística nos da la razón

Esta mañana he llegado al quiosco a las 6,10. Llevaba el almamóvil lleno de periódicos hasta los topes. Traía la ilusión de que mi vecino represaliado me dijera que su servicio era normal. Doble cagada. Él sigue sin servicio de Marina Press y yo he entrado en la lista negra de Logística de Medios que, no respetando la Tregua de Dios, me ha proporcionado 1 Periódico en catalán, 1 Periódico en castellano, 1 Sport y quincalla. En total 18 diarios. En el mejor de los casos voy a vender 7. Echo números. Siete diarios a 20 cts, 1,40€, menos 0,02 de recargo de equivalencia 1,38€ de beneficio. Por ello tendré que pagar 2,1779 + IVA 16% de portes, o sea, 2,47€. En definitiva, vender diarios de Logística de Medios me cuesta 1,09€.

¿Esto es robar? ¡No, por Dios! Esto es utilizar técnicas bancarias: intereses, 3,62; comisión de mantenimiento 12.

Estoy harto de definirme como indeciso, falto de criterio y cobardica. Logística de Medios ha disipado mis dudas. En adelante, las distribuidoras continuarán dándome por allá donde amargan los pepinos pero me habrán de violar. No tengo previsto facilitarles la tarea bajándome los pantalones.

Esta tarde nos informarán, creo, de que no hay ningún tipo de negociación en marcha y que las distribuidoras no están dispuestas a mover sus posiciones. Si consigo la palabra propondré lo siguiente:
1.- Denunciar la situación al Tribunal de la Competencia y emprender todas las acciones que nos permita la ley ya sea por lo civil o por lo criminal.
2.- Facultar a la Junta para que rescinda los contratos que tenemos con las distribuidoras que nos putean y pida la devolución inmediata de las fianzas.
3.- Mantener los quioscos abiertos vendiendo chicle, maní y caramelo y las publicaciones de distribuidoras que acepten entrar en diálogo si es que hay alguna.
4.- Crear una comisión que busque ideas para determinar a qué podemos dedicarnos los quiosqueros.

Pintan bastos.

martes, enero 01, 2008

El alma se serena

He pasado el día con la familia alejado de los problemas del quiosco. A los postres recibo un mensaje (SMS):
Pies para quiosquero anda caliente”.

Cuando llego a casa, me conecto y leo los comentarios que han dejado en el post. Me queda muy mal sabor de boca al ver que entre colegas se andan intercambiando insultos. No es eso, no.

Este blog surgió para comentar lo más desenfadadamente posible las peripecias de unos quiosqueros novatos y ha adquirido un éxito que ni esperábamos ni buscábamos. Hemos pecado de vanidad y, queriendo o sin querer, nos metimos en camisas de once varas entrando a comentar problemas comunes con el único ánimo de informar a nuestros lectores de la dureza de la vida del quiosquero. Nunca hemos pretendido liderar ningún movimiento reivindicativo porque nos faltan conocimientos y capacidad. Nos hemos negado a ser la Voz de su Amo y, aunque hemos publicado comentarios y notas de distintas asociaciones, hemos dejado claro que Pies para quiosquero no se alinea con ningún grupo o asociación y que aquí sólo tienen cabida nuestras subjetivas opiniones. Somos lo suficientemente mayorcitos para equivocarnos solos sin necesidad de ayudas externas.

No nos gusta el cariz que están tomando los acontecimientos. No nos gustan los piquetes. No nos gusta que se digan falsedades.
Hasta ahora no nos hemos distinguido precisamente por dar jabón a las asociaciones de quiosqueros y una de las primeras preguntas que nos hicimos fue: ¿pagan portes los miembros de la junta? Eso, en este momento, carece de importancia. En todas las asambleas a las que he asistido se ha planteado el tema portes y se ha pedido que se tomen medidas contundentes. En los corrillos post asamblea se ha comentado que no era posible tomar medidas porque los quiosqueros formaban un gremio dividido, incapaz de seguir consignas.

En estos días ha quedado claro que los quiosqueros somos capaces de actuar unidos. Con voces discrepantes, por supuesto. Pero no hagamos como los partidos políticos que ganan o pierden elecciones en función de quién aprieta el gatillo. Hoy debemos apoyar todos las iniciativas que nos llegan desde la junta directiva de la asociación. Cuando las aguas vuelvan a su cauce será el momento de juzgar si se acertó o no en las decisiones tomadas y si es conveniente mantener esta junta o renovarla pero, mientras tanto, hay que defenderla sin vacilaciones. Nos va en ello la supervivencia.
Cuando hace algo más de un año publicamos "Quiosqueros, maricones" lo hicimos desde el convencimiento de que jamás vería a este gremio unido. En vista de las circunstancias actuales no nos queda más remedio que recoconer que estábamos equivocados. Por ello, pedimos perdón por el calificativo tan desafortunado que utilizamos en su día. Hoy nos sentimos orgullosos de ser quiosqueros.

Sobre los comentarios que habéis dejado en el post anterior, un par de puntualizaciones:
· Todo quiosquero tiene derecho a ejercer su opción de cierre del quiosco. Todo quiosquero tiene derecho a ejercer su opción de NO cierre del quiosco. Ambas opciones deben ser respetadas.
· Muchos quiosqueros no han sido informados de las jornadas de cierre por pertenecer a otras asociaciones o por no pertenecer a ninguna.
· Pies para quiosquero no es el Boletín Oficial de la Asociación y, por tanto, la información que aquí aparezca es meramente una interpretación de lo que sus autores han oído o entendido.