
Cartoning in the rain

Pero es que además el papel tiene la jodida costumbre de reaccionar mal ante el agua, y más aún el papel de periódico tan supermegabsorvente. Y claro, uno se desvive por proteger los diarios y revistas del agua y pone todos los toldos que puede, coloca plásticos por aquí y por allá... Pero claro, lo que no podemos controlar es al cliente. Y es que el cliente de día de lluvia tiene la puñetera manía de ir con paraguas. Y también tiene la puñetera manía de guarecerse de la lluvia bajo el toldo del quiosco mientras hace tiempo mirando, como el que no quiere la cosa, las portadas de revistas y periódicos, el monedero a ver si llevo un euro para el pronto... Estas dos manías no serían tan puñeteras si no acostumbraran a combinarse. Así, lo habitual es que el quiosquero, después de haber sudado la gota gorda para evitar que se mojen los periódicos (con la única intención de ofrecer al cliente un producto seco y de apariencia curiosa), observe estupefacto como el clientito de marras pasea su paraguas abierto sobre los periódicos chorreándolos todos. Y para más INRI el muy hijodesumadre encima levanta con cara de asco el periódico mojado y se lleva uno seco. Como si fuera a una frutería, le pegara un lametón a las manzanas y luego se llevara las que no ha chupado. Menudo c...
Y claro. Si la lluvia jode en un día normal, qué decir de la época de la cartoná. Los cartones se mojan. No se pueden tener en la calle. Y si no se pueden sacar a la calle... ¿Donde se mete uno los cartones? Nos pasamos la mañana pegando saltos sobre casas de muñecas, la abeja maya y el alerón trasero del coche de Fernando Alonso. Qué estresssss.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home