miércoles, octubre 14, 2020

Valeria Valverde

Del perfil de facebook

No soy asiduo a Facebook; entro sólo de vez en cuando a ver qué han escrito mis amigos o a avisarles de que yo he escrito algo en el blog. Hace cosa de tres años empezó a aparecerme el nombre de Paco Valverde entre las sugerencias de amistad, le di una vuelta a mis amigos de antes y de ahora y encontré Pacos y Valverdes, pero ningún Paco Valverde. Hasta que un día vi una fotografía suya y lo recordé:
- ¡Contra, si es Papusito! Pero se llama Francisco José.
Le pedí amistad y desde entonces solemos felicitarnos los santos y cumpleaños… cuando nos acordamos.


En febrero de 2018 se me agarró un dolor muy fuerte en la parte derecha de la barriga y pasé 2 meses y medio de médico en médico y de prueba en prueba sin que ninguno diera con la tecla. Hubo un médico que me aconsejó cortarme un cacho de tripa y quizá así se me pasaría.
- ¿Usted me asegura que es ése mi problema y ésa la solución?
- ¡No, no! Yo aseguro que ése podría ser el problema y ésa podría ser una solución
Total, que dejé mis tripas como estaban y seguí apretando los dientes por el día y caminando pasillo arriba pasillo abajo durante la noche que, al parecer, es el horario preferido por el dolor para dar por saco. Un buen día, ya entrado el mes de abril, dejó de dolerme y hasta ahora; no debería de ser de mucha gravedad.


Entre medias me llegó un mensaje en el que mi amigo Paco Valverde me anunciaba que su hija Valeria había publicado un libro.


Antonio, este libro lo escribió mi hija. Si te interesa lo puedes conseguir a través de Amazon
Por supuesto que me interesaba. Lo que pasa es que, preocupado por la salud, no hice la petición en el momento y el mensaje fue a parar al archivo de cosas pendientes, casi en el olvido; digo casi porque de vez en cuando me acordaba y me prometía a mí mismo encontrar un rato para pedirlo. Lo encontré el pasado mes de septiembre, lo pedí y lo leí.


No voy a entrar en el argumento de la novela puesto que cada lector tiene sus gustos. Este libro está en la línea de la literatura juvenil actual, tipo Crepúsculo o así. Me fijo más en el lenguaje empleado y el desarrollo de las escenas. Valeria usa una prosa aseada y ágil, que se lee fácil. Quizá se precipita un poco al plantear las tramas y resolverlas; en este aspecto está mejor hilvanada la segunda mitad del libro que la primera. Personalmente me aburren un poco los relatos en los que el autor se recrea en la literatura y se suceden páginas y páginas de descripciones de ambientes o personajes sin que suceda nada que haga avanzar la historia. En el Infierno de Victoria Massey cada capítulo, cada página cuenta su trozo de historia y la acerca al desenlace.

Es su primera novela. Le queda mucho camino por recorrer, pero muestra maneras y escribe bien. Imaginación no le falta.


Valeria Valverde es conocida en las redes como Valeria Saeki y publica en la plataforma Wattpad donde pueden encontrarse otros títulos de los que ella es autora. En estos dos años que yo he tardado en decidirme a adquirir y leer "El Infierno de Victoria Massey", ella ha publicado otros títulos como:

  • Hasta que el infierno nos destruya
  • Ángeles despiadados
  • Un peligro para sí mismo
  • Shaddy
  • El caso de Eileen Causey
que habremos de leer para comprobar cómo evoluciona y alegrarnos por ello.

Mi sorpresa ha sido que, buscando la lista de libros publicados, he encontrado una nota de la autora:
- Mi hermana mayor escribe tambien en wattpad
En efecto, Rebeca Valverde ha publicado un libro de poesías, "La octava luna", en el que deja entrever una enorme sensibilidad y un exquisito dominio de las palabras. También lo leeremos.


Claro que… no soy imparcial. Valeria y Rebeca son hijas de Papusito (dicho con el mayor cariño), nieta de Papús y bisnieta de Puspús, los tres paisanos míos y, además, los dos últimos forman parte importante de una época de mi vida. Es probable que ni su abuelo ni su bisabuelo tuvieran una vida ejemplar, pero eso es algo que las debe hacer que se sientan orgullosas de ellas mismas y de sus padres.

Hablaremos de ellos.