martes, mayo 29, 2007

Cuchillos tocapelotas

Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
Si yo pudiera, mocito,
ese trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Federico

Hay que echarle mucha metáfora para relacionar estos versos con un quiosco pero Federico fue el rey y seguro que él sería capaz de hacerlo. Es cuestión de identificar caballo con quiosco, casa con trabajo decente, cuchillo con promoción y rosas morenas con cartillas. Fácil y evidente.
Y es que cada entrega de la promoción de cuchillos de La Vanguardia se me está convirtiendo en trescientas puñaladas alrededor del esternón y en un enorme mordisco entre cardias y píloro. La promoción se compone de 9 entregas:
- Cuchillo de Chef de 30 cm.
- Cuchillo de pan
- Tacoma (abreviatura de taco madera) y cuchillo multiusos.
- Cuchillo de Chef de 15 cm.
- Cuchillo pelador.
- Cuchillo jamonero.
- Cuchillo chuletero
- Tijeras y
- Afilador.

Echo en falta la navaja capaora y la faca sacamantecas. Con la faca no sabría qué hacer pero con la navaja… Seguro que la mayoría de quiosqueros coincidiríamos en dónde y cómo emplearla.

Primera entrega (es la de prueba). Me traen 46 cuchillos que agoto en un abrir y cerrar de ojos. Acumulo 34 cuponcitos sin cuchillo. Solicitud de cambio de servido: envíen 70 (para no abusar). Pido reposición que me llega a las tres semanas y finiquito según los planes previstos.

Segunda entrega. Parto con una reserva de 54 cuchillos. Llegan 34. Sólo me faltan 20. Intentamos hacer un reparto lógico: compromisos ineludibles (clientes que han reservado toda la promoción y compran cada día el periódico en este quiosco), cartillas entregadas previamente, fulanito, menganita… No llega para todos.
- A este, a este y a este no se los guardamos porque son protestones. A estos otros que no protestan nunca se los guardamos.
- ¡Ni hablar, señor quiosquero! El que está el sábado aquí soy yo y es a mí a quien le echan la bronca.
- Entonces usamos tráfico de influencias: uno pa ti, uno pa mí, cuatro para estos que ya lo han pagado y con el resto haces lo que te dé la gana. Pero a este, a este y a este ni se te ocurra hasta que aprendan a no protestar.
El sábado llevaron a Salva ante el Tribunal de la Inquisición: lo querían quemar vivo. El domingo, los mismos, me reclamaron el cuchillo. Todos, más o menos a regañadientes, aceptaron mis explicaciones. Y es que yo soy un poco menos moreno que Salva. Y, además, el patroncito.

Tercera entrega. Sólo 22 tacos de madera. Solución salomónica pero de verdad. Cajas al almacén ambulante y no repartimos ni uno. Apenas hubo protestas.

Cuarta entrega. Marina había advertido en un comunicado que ya no habría problemas en el suministro. Como pedimos 70 llegaron 40. Los cuchillos se suministrarían por escrupuloso orden de entrega de cartillas. Y cuando se hubieran acabado, quien dejase la cartilla en depósito tendría cuchillo. Unas amigas acababan de decidir que no abrían los domingos y les compré los cuchillos que les sobraron el sábado. A trancas y barrancas casi pude cubrir las demandas, no sin antes tener quince o veinte conversaciones del tipo:
- ¿Cómo que no tiene mi cuchillo si se lo reservé el viernes?
- Mire señora, me han traído menos cuchillos que reservas tenía.
- ¡Hombre, uno sí que me habría podido guardar!
- ¿Y a quién dejo sin él?
- Pues al último que llegue.
- Exacto…

Y así vamos operando desde entonces.

Pero son 15 o 20 personas que se quedaban sin cuchillo cada semana y que han derivado hacia otros quioscos. No es que allí les proporcionen la tan ansiada herramienta pero están disculpados por no ser clientes habituales. Y a mí me ha bajado la venta diaria en las 15 o 20 Vanguardias apuntadas. (Esto no es del todo cierto ya que la migración se ha dado en ambos sentidos: el quiosco de la esquina ha recogido a mis clientes descontentos y yo a los suyos. Todo se compensa salvo las viejecitas cabreadas que ahora tienen que andar 200 metros más por mor de no verme el bigote.)

Queda el control de cartillas. Si llegasen cuchillos suficientes no había problema: cartilla… cuchillo, cartilla… cuchillo. El martes se meten todas las cartillas en la bolsa y se acabó. Pero tal y como estamos hay que aplicar la frase de Salva: nos hacemos una picha con el lío. Y eso que intentamos organizarnos. Como siempre son los mismos clientes, en la cartilla apuntamos su nombre y marcamos si el cuchillo se entregó o no. Menos cuando hay agolpamiento y no nos da tiempo. El martes hay 4 o 5 cartillas que basculan: no sabemos si están servidas o pendientes. Y luego vienen los despistes:
- La cartilla del jamonero ya se la di el otro día.
- No señora. Me dio la del chuletero.
- No, no. Le di las dos.

¿Qué les dices, si hasta puede que tengan razón? Pues les enchufas la herramienta y tiras 6 euros a la basura. Luego, cuando intentas cuadrar cartillas y cuchillos compruebas que te falta alguna y te llevan los demonios. Pero el tiempo de dedicación a tales menesteres se dispara.
El domingo por la tarde empleé una horita en clasificar cartillas. El lunes a mediodía ya no me cuadraban. Entre las nuevas que me habían dado y los cuchillos adquiridos de estraperlo no había forma de aclararse. A la 15,30 de esta tarde llevo invertidas 5 horas y media sólo en la promoción de este fin de semana. Con el siguiente balance económico relativo a las siete entregas efectuadas:
· Cuchillos vendidos: 321 (legales)
· Beneficio: 80,25 €
· Cupones primera entrega: 73 de 80.
· Pérdida: 10,5 €
· Cartillas resto entregas: 219 de 241
· Pérdida: 102,4 €
· Rendimiento global: -32,65 €

Y encima, el cliente cabreado.

No sé si el único quiosquero gilipollas soy yo pero como averigüe que hay muchos, me monto una distribuidora de promociones. ¡Eso sí que es negocio!

13 Comments:

At 29/5/07 17:47, Blogger JM said...

Perdona lo inocente de mi pregunta... cómo puede ser que pierdas dinero??? Si a ti te pagan los cuchillos lo único que te descuadran son las cartillas que vienen marcadas con 0 euros en la factura... Es decir, que todo debería ser ganancia, no?

(para mi es bastante más sencillo... soy nuevo en esto, solo tengo 12 reservas semanales y llevo a la gente a rajatabla... sin confianzas...)

 
At 29/5/07 22:39, Anonymous Anónimo said...

jm, cuando te falte alguna cartilla y te cobren todos los periódicos que componen la cartilla, ya verás si pierdes. Y hace una gracia...

Y todas estas promociones, están dirigidas al cliente consumista-gilipollas. Cuando se acaba una gilipollez, inventan otra y así tienen un sector gilipollesco comprando diarios para justificar sus tiradas de cara a sus "buenos" clientes: la publicidad.

Más grotesco que los cuchillos, si cabe, me parece el tema de las tazas de EL PAIS. Miles de personas se convirtieron de un día para otro en los zombies-gilipollas-consumistas que, en vez de pedir a gritos cerebros vivos, pedían tazas.

Miles de personas perdiendo el culo por unas putas tazas que dentro de dos días les van a estorbar y no van a utilizar jamás de la vida.

En resumen, somos gilipollas. Y los quiosqueros, más. Solo nos falta ponernos vaselina en el culo.

 
At 29/5/07 23:24, Blogger kioskero said...

hola
menos mal que por aquí no llegan esas promociones de los cuchillos,aunque tengo dos clientes que me preguntaron por ellos,por que yo me se de alguno que podria hacer buen uso de dichos objetos.
Seguid adelante y no os CORTEIS,jejeje

 
At 30/5/07 08:35, Blogger Quiosquero said...

jm, tu pregunta la contesta perfectamente nuestro amigo anónimo. No cartilla, pues un periódico de domingo + 4 laborables. Total 6 € menos la correspondiente ganancia teórica.
Si trajeran cuchillos suficientes no habría problema, a lo sumo alguna cartilla extraviada pero cuando faltan 20 o 25, al final no sabes como te llamas.
Saludos.

kioskero, no sabes bien de la que estás librando.

 
At 30/5/07 08:42, Blogger Juan Manuel said...

A estas horas de la mañana, cuando he acabado de leer el post del Quiosquero he hecho el propósito de cambiar de costumbres... A partir de mañana, nada de empezar el día visitando vuestro blog. Corre uno un serio peligro de depresión... Lo voy a dejar para otro momento, más avanzado el día... Por Dios! ¿A quién hay que "acuchillar" por la historia de los cuchillos? Me imagino por un momento que esto fuese USA y que se hubiese creado una promoción de armas de fuego... Me parece que entre quiosqueros cabreados y clientes insatisfechos tendríamos cada día unos cuantos decesos... (y no precisamente de los culpables del desastre...) Os juro que no puedo entender que se puedan hacer las cosas tan mal... Hace unas semanas, me encontré a la señora a la que compro cada día la prensa con un cabreo monumental a propósito de la promoción del libro de Neus Catalá. Me comentó que tenía 24 reservas de clientes, que había tramitado la correspondiente previsión al distribuidor, y que le habían servido.... OCHO!!!!!!! Supuse que se trataría de un error puntual, pero por lo que cuenta mi amigo el Quiosquero, me parece que no es una excepción, sino la regla habitual de este tipo de promociones... Ayer la misma señora me pidió que, si quería la toalla de El Periódico que le llevase lo antes posible el cupón de reserva, porque si no, no me podría garantizar que la fuese a tener... Amigos quisqueros, en la línea de comentarios pasados, me parece que tenéis que uniros para hacer valer vuestros derechos ante las distribuidoras, porque la impresión que se obtiene de vuestras "historias" es que os "putean" de mala manera... Me da la impresión de que se aprovechan de vosotros, -ellos no tienen que aguantar los cabreos de los clientes-, y que sois vosotros, el sector unido, el que tiene que plantarse y exigir un cambio en las reglas del juego; no podéis seguir aguantando ese auténtico mal trato. Si conseguís esa unión, creo que podréis conseguir que se os atienda adecuadamente. De verdad que así lo deseo. Un abrazo para tod@s.

 
At 30/5/07 09:06, Blogger Quiosquero said...

La historia de los cuchillos no es grave, Juan Manuel. Lo divertido de verdad es cuando repasas una factura, semana sí, semana también, y te cargan un albarán de 200 € que te no te consta haber recibido o ignoran 600 € de una devolución que sí estás seguro de haber mandado.
Si fuera lícito acuchillar, los quiosqueros lo tendríamos negro ya que los clientes no nos darían tiempo a que nos cepillásemos al causante originario.
Tu amiga quiosquera es una enchufada: 8 de 24 no está mal. Yo estoy esperando aún los que pedí.
Y sigue desayunando con Pies para quiosquero que algunas veces no contamos penas.

 
At 30/5/07 12:31, Blogger Josep said...

Cierto es todo lo que dices, quiosquero, yo como creo que ya sabes cierro los domingos, no por gusto, si no por necesidad y por fe de vida, y me consta que mas de un cliente mio te va a putear a tí pues cinco de los quioscos que me rodean mas el mio estan cerrados.
Dicho esto yo también he pedido aumento y no consigues practicamente nada, así que no admito ninguna reserva de ningun tipo hasta que llega el producto que empiezo a distribuir, una cartilla un cuchillo sin excepciones, cuando se acaban, que siempre se acaban recojo cartilla y euro y tomo nota del nombre, el martes por fax o por mail hago el pedido y ha esperar.
Te cuento dias atras y visto que me llegaban unos pedidos mas nuevos antes de los mas viejos llame por tlf al dpto de seguimiento y pregunte que pasaba, la respuesta fue que como habia ido pidiendo por ejemplo 2 tacomas un dia + 1 tacoma otro dia + 2 tacomas cinco dias despues el ordenador eliminaba coincidencias y solo enviaban tres.
me tomó nota de lo que necesitaba y vuelta a esperar.
hazte una hoja con el ordenador y en letras un tamaño facil de leer pon:
A la atención del punto de venta nº........Barcelona.
Le informamos que por motivos de producción las entregas de............se retrasaran un mimimo de tres semanas.
Lamentamos los problemas que pueda tener con sus clientes.
Le rogamos acepten las disculpas.
Atenderemos sus pedidos lo mas rapido posible, le agradeceriamos se lo comunicara a sus clientes.
atentamente.
Dpto de distribución.
Oye, mano de santo calma las fieras.
salu2.josep

 
At 30/5/07 14:01, Anonymous exlibris said...

Juan Manuel, cuánta razón tienes y qué poco conoces el gremio... ¡ojalá algún día consigamos que ,al menos, una tercera parte de nuestros compañeros comprendan la importancia de la unión! Me temo que la desconfianza y la rivalidad campan a sus anchas entre nosotros y... así nos van las cosas.
Aún así, confío que este blog sea el germen de un futuro mejor para la profesión. ¡Larga vida a "Pies para quiosquero!

 
At 30/5/07 18:14, Blogger xiscofiol said...

De lo que me he librado, no llegan las promociones de la Vanguardia. Lo de las cartillas no es más que una excusa para quitarnos comisión y/o cobrarnos de más por los cupones que faltan. Peri si, según ellos, el precio del producto promocionado vale, digamos, 10 € más que lo que nos cobran pues que nos lo facturen al precio que vale y que nos den la comisión correspondiente, y si lo quieren cobrar con cuponcitos allá ellos, al cliente que nos de los cuponcitos se los descontamos y a los que no que paguen, pero la comisión que no la toquen.

 
At 30/5/07 23:50, Blogger quiosquera said...

Xiscofiol, eso que dices sería pensar con cordura y, de esa manera, sólo somos capaces de pensar los quiosqueros. Ellos, (distribuidoras) se creen estar por encima del bien y del mal.
Lo peor del caso es que les dejamos hacer lo que quieren con nosotros.

 
At 31/5/07 19:24, Blogger passatemps said...

quiosquera, veo que de cordura vamos sobrados y además somos más y mejores solo nos falta tomar la iniciativa y no dejar que la lleven ellos.Cuando sepamos como ya son nuestrtos. Se aceptan sugerencias!!!
xiscofiol

 
At 31/5/07 22:52, Blogger quiosquera said...

xiscofiol: passaremos lo de las sugerencias al chiquitín de la casa que es la cabeza pensante. Seguro que se le ocurre algo. jajaja ;D

 
At 30/5/12 10:03, Blogger elquiosco-madrid said...

hola,soy un quiosquero de madrid,llevo en la profesion 18 años y ya se que este comentario llega con bastante retraso,pero os puede servir para futuras ocasiones.
En madrid Dima no controla las cartillas,creo que soy los unicos el el mundo mundial,jajajaj que enviais y perdeis vuestro tiempo haciendo las cartillitas de los c0jones,que vengan y las hagan ellos con los huevos,yo no estoy para perder el tiempo,simplemente hay que jugar con ellos como ellos lo hacen con nosotros.
Yo lo llevo haciendo desde hace años y jamas he dado una puta cartilla.
Un saludo

 

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