lunes, agosto 25, 2008

Derecho de pernada

Sobre el derecho de pernada se ha escrito mucho y no se sabe nada apenas. Se habla de él como del derecho que se atribuyeron los nobles de la Edad Media sobre las doncellas de su feudo. Los tibios aseguran que se trata simplemente del derecho del señor a saborear el mejor trozo del ágape que seguía a la boda; y el mejor trozo era la pierna (de ahí lo de pernada) del borrego o becerro que se asaba “a la estaca”. Los sexualmente moderados afirman que el señor se limitaba a pasar la pierna por encima del cuerpo de la doncella renunciando así a su derecho a desflorarla. Pero para el vulgo, o sea para la mayoría, el derecho de pernada era y es la potestad del señor feudal a beneficiarse a toda doncella que esté a punto de dejar de serlo (o no).

Con la Revolución Francesa los nobles perdieron muchos de sus privilegios, incluido el derecho que nos ocupa. Pero como dice Superwaiter, la guillotina no funcionó bastante. Alguno quedó vivo y continuó procreándose hasta llegar a la fauna actual. Y si en la Edad Media el noble presumía de analfabetismo y suciedad, los de ahora son pulcros y aseados y saben leer. Incluso han leído el Diccionario Secreto de Camilo José Cela.

La mujer de culo en popa
dos agujeros presenta
para que elija el cipote
el que mejor le parezca.
Como nadie de los huevos
una linterna se cuelga
es fácil equivocarse
mas, al final, da la cuenta.

El Señor Conde de la Marina Press y Grande de España debe haberlo leído y manda aplicarlo aunque con cambios en el guión. Si sus antepasados hacían que sus esbirros sujetasen al populacho mientras el señor desvirgaba pendejos, el Señor Conde de la Marina Press hace la vista gorda mientras sus esbirros porculizan a los quiosqueros. Y a las quiosqueras.

No sería en exceso grave si todo acabase ahí. Lo peor es que los editores/distribuidores que aspiran a la nobleza imitan al señor conde y se le unen en el acto de porculización aún después de desvirgado el quiosquero.

Sadibarna
Básicamente porculiza en tres posturas (en este quiosco, se entiende).
· Entrega post meridian. El reparto, que debería efectuarse antes de las 8 a.m., se retrasa hasta las 10 o las 12 y no pasa nada.
· Corte de colecciones. Con el trabajo que cuesta convencer a un pardillo para que se suscriba durante dos o tres años a cualquier colección absurda e inútil, Sadibarna deja de servirla sin aviso previo bajo la excusa de que ha “habido rebaje”. Y uno no sabe en base a qué se ha decidido un rebaje cuando está recibiendo y vendiendo un soldadito, una tablita o una piedrecita semanal (lo de la periodicidad es algo que se anuncia en los primeros cartones de una colección y que luego no se cumple ni por casualidad).
· Facturas. Cuando Sadibarna la caga y comete un error en el precio, normalmente el quiosquero se entera una semana después al recibir la factura, donde se adjunta un albarán de regularización. A estas alturas la venta ya está hecha.

Sgel
Ha mejorado muchísimo. No acaban de aclararse con las reclamaciones. Su talón de Aquiles (el nuestro) radica en las cantidades entregadas. Concretamente esta semana he devuelto 13 paquetes de publicaciones, de los cuales no menos de 9 corresponden a material recibido dentro de la misma semana.

Marina Press y Logística de Medios
Aunque vayan en el mismo apartado, no se parecen en nada. Logística intenta adaptar las entregas a la venta real. Hasta se ha dado cuenta que en mi zona El Periódico en catalán se vende más que en castellano los días laborables, el de castellano se vende más que el de catalán los domingos y festivos y que durante las vacaciones El Periódico en castellano gana por goleada. Medio en serio medio en broma afirmo que esto es así porque el lector en catalán dispone de más numerario y sale más los fines de semana. Algo ha de haber.
No sucede lo mismo con Primerama, donde Logística aún no ha detectado que los parados están de vacaciones en agosto y no hay necesidad de que un lunes me remita 18 o 20 ejemplares.
Tampoco había detectado que los de Marina Press iban a hacer mal los cálculos de ventas de El País, que se me iba a acabar a las 10 y que, de rebote, se venderían muchos más ejemplares de El Periódico.
Lo de Marina es crónico. Como el señor conde se va de vacaciones y sabe que el señor presidente del gobierno también, supone que los lectores de El País están todos en Platja d’Aro. Total que no me manda periódicos de izquierdas. Como sabe que el señor Pedro J. está vacacionando en ese chalet donde sólo se puede acceder desde el mar, tampoco me manda El Mundo de Catalunya ni, por si acaso están invitados sus lectores, ABC. Sí manda suficiente material de Avui ignorando olímpicamente que sus lectores han ido, junto a Joan Puigcercós y sus muchachos, a bañarse en la piscina de Pedro J.
De Yo Dona y Telva hablaremos otro día ya que merecen un artículo propio.

2 Comments:

At 27/8/08 12:21, Blogger Juan Manuel said...

Hola, Quiosquero!
Llevaba unos cuantos días sin entrar en el blog..., así que me ha tocado pasarme un rato leyendo tus últimos posts...
Como de costumbre, todos muy buenos, si bien hay temas de los que no puedo opinar, evidentemente... (los de las distribuidoras, por ejemplo...)
Espero que te encuentres bien y que el regreso al curro no te haya resultado demasiado traumático...

Ya estamos de vuelta en Barcelona, donde hemos llegado acompañados de nuestro maravilloso nieto. Sus padres llegarán el viernes para celebrar como procede, un año más, su aniversario de boda y el cumple del yayo, claro...

P.D. Supongo que habrás recibido mi mail en el que os mandaba aquel disparate ortográfico madrileño "oficial" para que mirases de publicarlo. Claro que, si no lo crees "políticamente correcto", no pasa nada, eh?

Saludos para todos.

 
At 28/8/08 09:53, Blogger Intrépido said...

Que sepas que te estoy haciendo la competencia en mi blog. De momento he conseguido que me lean los de La Voz de Galicia, que son nuestro demonio particular. Léeme de vez en cuando, aunque no soy tan prolífico como tú y escribo menos.

 

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