lunes, enero 30, 2006

Sobre la huelga de quiosqueros


Hoy, 30 de enero, los quioscos han cerrado sus puertas (no las han abierto) en protesta por la entrada en vigor de la llamada "Ley antitabaco".

Afirmación primera: Toda huelga es evitable.

El sábado pasado en una reunión informativa, alguien, desde la mesa, digo algo que me puso los pelos de punta. Parece ser que el 17 de enero hubo una entrevista entre portavoces de las Asociaciones de Vendedores de Prensa y no sé qué Secretario General. Ante la reivindicación del derecho a vender tabaco en los quioscos, el tal Secretario respondió "Realmente hemos olvidado los quioscos".
¿Cómo es posible que el Parlamento apruebe una ley sin haber estudiado antes su repercusión en todos los sectores implicados? ¿Para qué sirven las Asociaciones de Vendedores de Prensa? No es de recibo que las Asociaciones empiecen a moverse una vez publicada la ley en el B.O.E. toda vez que es mucho más fácil modificar un proyecto de ley que la ley ya publicada. A nuestro entender, el colectivo de quiosqueros debió ponerse en contacto con los ponentes mucho antes y, así, no se nos hubiera olvidado.

Afirmación segunda: Toda huelga suele perjudicar a quien menos culpa tiene.

Esta huelga tiene dos perjudicados:
· Yo (permítanme que ponga el burro delante) que no ingresaré un céntimo en el día de hoy y no está el negocio para alegrías.
· El cliente que se quedará sin su periódico sin tener arte ni parte en el conflicto.

Conclusión: Yo no debería hacer huelga.

Y sin embargo no he abierto puertas a pesar de que en mi zona no ha cerrado nadie y, parece ser, que en toda Barcelona la repercusión de la huelga es mínima.
Aunque el desencadenante de la huelga haya sido la mal llamada Ley Antitabaco a mí me importa un comino vender o no cigarrillos. Es cierto que los ingresos han bajado desde la prohibición pero las "ganancias" se mantienen. Un paquete de tabaco deja al vendedor una ganancia de 15 céntimos para una inversión media superior a los 2 euros. Un paquete de chicle de 70 céntimos deja un margen mayor. Han desaparecido los ingresos por venta de tabaco pero se están vendiendo más chicles y caramelos.

He ido a la huelga porque, que yo sepa, es esta la primera vez que los quiosqueros actúan con una cierta unidad, aun en el caso de que la convocatoria sobreviniera en fracaso. Y este atisbo de acción conjunta debe aprovecharse para defendernos de quienes realmente dificultan que podamos obtener unas ganancias que nos permitan vivir en consonancia con el número de horas trabajadas al año. No olvidemos que un quiosquero abre antes de las 7 de la mañana y cierra, más o menos, a las ocho de la tarde durante 362 días al año a los que habría que desquitar los 15 o 20 días de vacaciones de quienes puedan permitirse ese lujo.

1 Comments:

At 2/2/06 02:37, Blogger Kahlo said...

:) Eres todo un Ignatus haciendo huelgo jejeje ;)

No sabía que los caramelos dejaban más margen, si es qué donde haya azúcar... Bueno, bromas a parte, espero que todo se calme y los quiosqueros sigan vendiendo igual o más y sobre lo del tabaco qué puedo decir aparte de que es una putada, sobretodo para los fumadores pero ... se han puesto serios y no sé yo si cederan...

una sonrisa enorme

 

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