jueves, agosto 28, 2008

Síndrome post vacacional

Veía en la tele un pequeño reportaje sobre lo mal que lo pasan los niños después de las vacaciones. Están rebeldes, irritables, tozudos y más caprichosos. La culpa, cómo no, de los padres, que hablan delante de ellos de lo jodido que es volver al trabajo. Los psicólogos aconsejan aplicar progresivamente los deberes laborales para evitar el síndrome. ¡Estaría bien! Después de un mes de vacaciones, se impone una cuarentena progresiva: cuarenta días en los que iremos pasando del “dolche far niente” al “currandi tuta la yornata”.

Mi amigo E. Ibáñez, filósofo, es muy dado a las máximas. Una de sus preferidas es la que afirma que “para beber hay que saber mearla”. Podría aplicarse al descanso veraniego: “para tomar vacaciones hay que saber volver”. Que no he entendido nunca por qué la gente se deprime cuando, al fin y al cabo, sólo faltan 11 meses para las próximas vacaciones. Y eso sin tener en cuenta que en medio se encuentra Noviembre y las castañas asadas, Navidad y los turrones y mantecados, el carnaval y las brasileñas… y todos aquellos acontecimientos agradables que produzcan efectos similares al Prozac, sin contraindicaciones.

Lo que no me había sucedido nunca es encontrarme con alguien que, tras sus vacaciones, no tuviese claro haber vuelto al lugar de origen.

- Oiga, ¿esto es Bruc, Consell de Cent? –la chica había pasado cagando leches frente al quiosco y dado la media vuelta unos metros más abajo-.
- Sí –lacónico-.
- ¿Y no había aquí un chico negro?
- No.
- ¿No había aquí un chico?
- Sí, pero no es negro.
- Bueno, mulato.
- Tampoco. Indio.
- Eso, morenito.
- Te vas acercando.
- ¿Y ahí había un bar? –señala hacia Can Superwaiter-
- Lo sigue habiendo.
- Pero está cerrado.
- Sí, les he dado vacaciones a los dos.
- ¿El bar también es suyo?
- No. Por eso le he dado vacaciones al camarero.
- Bueno, pero aquí había un chico moreno y ahí un bar ¿no?
- Sí.
- Menos mal. Es que he vuelto de vacaciones y me encuentro que no había bar ni chico negro y he pensado que estaba desorientada. ¡Menudo susto!

Y se fue acompañada de su síndrome.

4 Comments:

At 28/8/08 19:01, Anonymous Anónimo said...

hemos vueolto, aqui estoy dandóle añ pie para intentar dormir a mi pequeño retoño, sin mucho éxito por supuesto.
La vuelta es dura, todo sigue lo mismo. Me alegro de haber podido leer como siempre esos maravillosos post de la risa. Nosotros abrimos el miércoles y gracias a eso no estamos librando un poco de la cartoná, de lo que no nos libramos es de;
-"Hombre ya está usted aquí, ya era hora eh??... (cUando se marchan) Pero habra descansado, no?
Es como si no tuviéramos derechoa las vacaciones... pues el año que viene cierro todo el mes y que les den, aunque me quede espantando moscas en mi casa..ea!!!!
Besos para todos.
Cris.

 
At 28/8/08 20:53, Blogger Intrépido said...

Yo, como no me había ido, lo que estoy viviendo es la vuelta de los demás, que ya era hora, porque agosto ha sido la travesía del desierto en patinete.

Bienvenidos y hala, a comprar cartones como locos, que tenemos que vivir de algo.

 
At 29/8/08 10:09, Blogger Norma said...

Es que estas calles del Eixample son todas iguales... menos mal que está ahí Salva para dar un toque de distinción y orientar al ciudadano. Si es que, una vez más queda demostrado que sois un servicio público.

Un abrazo

 
At 1/9/08 08:31, Blogger quiosquera said...

Hola a todos
Cris, Intrépido, Norma; aquí estamos de vuelta pasando calor, trabajando sin ganas y edsperando que vuelva ya todo el mundo porque, caray! si yo ya he terminado mis vacaciones, por qué tienen que seguir disfrutándolas los demás? Vaya, digo yo...
Un abrazo,

Quiosquera

 

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