lunes, abril 03, 2006

Feina ben feta

Nací cansado, soy vago por naturaleza, no tengo el título de vagancia porque había que hacer un TRABAJO de fin de carrera, me realizo tumbado panza arriba en el sofá de mi casa, considero que el trabajo es nocivo para la salud del trabajador y la de los que están a su alrededor, la siesta debería ser constitucionalmente obligatoria y me cago en los muertos de Adán y Eva que con la coña de la manzanita hicieron que Dios pronunciara la frase más nefasta que han conocido los siglos: “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Y, aún así, hay algo que me molesta mucho más que el trabajo: trabajar mal. Entre hacer las cosas bien o hacer una chapuza la diferencia de esfuerzo es mínima, con la ventaja que, cuando se hacen bien, el resultado es duradero.

Castilla generó la figura del pícaro, personaje desagradable pero simpático, sobre todo si lo interpreta Fernán-Gómez. España, prolongación de Castilla, mantuvo el pícaro quitándole la simpatía y creó al chapucero. Cataluña le añadió las pilas, lo puso a trabajar y lo hizo rentable pero no mejoró la chapuza. Eran los años del proteccionismo económico. Ahora hay que competir y así nos va.

Nos centramos en el quiosco. Hay términos a los que no acabo de acostumbrarme y me suenan casi a chino palabras como güifi, blutuz, yipiés y otras pero fui un adelantado en mis tiempos. Quiero decir que yo empecé trabajando como informático. No puedo considerarme pionero porque la conquista del bit la habían iniciado otros pero sí fui de los que formaron parte de la primera oleada de técnicos que utilizábamos como soporte base la ficha perforada, medíamos la capacidad de un ordenador en Kbytes, la de los programas en bytes y no teníamos ni idea de lo que significaría mega, giga o tera. A golpe de calabonazos aprendí que toda chapuza a la larga se vuelve contra ti y que el tiempo que se gana haciéndola se pierde con muchas creces chapuceando la chapuza para que al final quede una mierda pinchá en un palo. A lo que iba. Con mis antecedentes, al hacerme cargo del quiosco confié en la informática y puse un ordenador, lector de códigos de barras incluido. Diez minutos. Pip. Uno ochenta. Interviú. Pip. Dos cincuenta… Y se puede consultar el stock, la fecha de caducidad, cuando se recibió, el precio, el margen de beneficio… ¡Perfecto! Hasta que llega una señora, coge una revista de labores y la entrega al quiosquero para que “la pase por la máquina”. Pip… y aparece una pantallita tal que así:


Hasta 26 productos con el mismo código de barras y diferentes ISBN y, encima, CREACIONES ARTIME LAGARTERA, un suponer, no aparece en la lista. Hay que mirar precio, ver si hay existencias, comprobar nombres similares (culebrera, lagartijera…) y al final jugársela con la esperanza de acertar.
Llega TIRO LIRO, revista infantil en catalán. Pip. Código de barras, 8480002198493, número, 129. ¡Coño! La anterior creo que era la número 137. Verificación. Número de revista 138. Pip, 129, pip, 129. Revista expuesta número 137. Pip, 129, pip, 129. Mostrar llegada de revistas: desde el número 131 todos los códigos registrados son el 129. Albaranes: Tiroliro 129, 130, 131, 132… Facturas: bien. Devoluciones: de la revista número 136 ha devuelto más cantidad de la que recibió. ¡Ole!.
NUEVO VALE. Ni Pip ni pap. Código ilegible. GUIA DEL OCIO. Pip. Número de ejemplares 25. Total ejemplares recibidos del número 1478, 32 ¿mande?. Comprobar revista: número 1478. Comprobar revista anterior: número 1478. Comprobar albarán: número 1479.
Nuevo paquetito. DESCUBRIR EL ARTE. Pip, pa dentro. AVENTURA DE LA HISTORIA. Pip… DESCUBRIR EL ARTE. AVENTURA DE LA HISTORIA. Pip… DESCUBRIR EL ARTE. Comprobación visual de códigos: idénticos. ¡Chapuceros!

No es necesario seguir. Se trata de producir mucho y deprisa pero a pesar del empeño del Molt Honorable Pujol, la feina ben feta no ha calado. Luego nos quejamos de que no podemos competir con los chinos porque allí la mano de obra es barata, ni con los alemanes porque no los podemos igualar en calidad. Decía Ladislao Kubala, siendo seleccionador de fútbol, que para ganar un mundial hacía falta querer, saber y poder. La selección española quería, la selección española sabía. Para ser campeón sólo hacía falta que la selección española pudiera. Y no pudo.
Por ranking, España puede, España sabe (y si no, que estudie y aprenda). Pero ¿España quiere? Por lo pronto, nuestros empresarios y políticos optan por competir con China rebajando sueldos.

¡Chapuceros!

5 Comments:

At 6/4/06 09:38, Blogger quiosquera said...

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At 6/4/06 10:06, Blogger quiosquera said...

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At 6/4/06 14:30, Blogger quiosquera said...

Aunque ya hace muchos años que estoy inmersa en el mundo del usuario de la informática, no dejan de ocurrirme, de vez en cuando, cosas tan desagradables como escribir un texto, presionar “intro” y que desaparezca de mi vista el escrito (ya sea para siempre o de momento, pero desaparece). No se asusten, seguro que aparecerá metido en algún sitio (generalmente en “borrador”) pero... es que justo aquí no encuentro dónde está el lugar para guardar los borradores. En fin, como el tema que nos ocupa está relacionado con nuestra forma de trabajar, he querido dejar claro que fallos todos podemos tener pero de lo que se trata es de intentar mejorar, día a día, para que eso no suceda.

En fin, todo esto viene porque quería explicar que hace días intenté mandar mi opinión acerca de lo escrito por Quiosquero sobre “LA FEINA BEN FETA” y se me perdió.

Lo intento de nuevo para dejar presente que estoy TOTALMENTE DE ACUERDO con lo que él dice (Sí, cariño, aunque hayas tenido tus momentos de dudas, NO era una crítica, sino mi corroboración a tu forma de entender el trabajo bien hecho y la manera de trabajar de algunas gentes).

Al igual que Quiosquero, pienso que “bueno, bonito y barato” es lo que te dicen los vendedores callejeros en Marruecos pero que todos sabemos que ni bueno, ni bonito ni barato. Si quieres calidad hay que pagarla y si quieres materia prima con garantías, también la tienes que pagar en su justo precio. Pero para exigir hay que ser honesto y hacer las cosas bien. ¿Recuerdan la pregunta del huevo y la gallina? Pues, aquí podríamos aplicarnos el cuento ¿Qué está pasando? los sueldos son bajos porque se trabaja mal? o ¿Se trabaja mal y con falta de interés porque los sueldos no nos motivan?

Nuestros jóvenes están bien preparados (por lo tanto: materia prima garantizada) ¿Qué pasa , pues, con la calidad? Ahí está el problema. No se trabaja bien y, en ocasiones, tampoco lo suficiente. Estamos demasiado mimados por la vida “con holguras” que nos ha tocado vivir y no damos importancia a muchas cosas: una de ellas, y también la más importante, a CÓMO trabajamos.

Señores, pongámonos las pilas y trabajemos lo necesario y, además, bien. El nivel de preparación de los jóvenes en la actualidad es más que aceptable y, después de demostrar que sabemosy lo hacemos bien, exijamos nuestros derechos a cobrar un salario digno. No antes. Pero no nos conformemos: cambiemos buenos resultados por buenos salarios. El usuario no se conforma sólo con pagar poco.

Estoy segura que a todos nos ha pasado en alguna ocasión que, habiendo comprado cualquier artículo baratito de importación (por poner un ejemplo, un reloj de pulsera) y pagar alrededor del 35% menos de lo que cuestan otros “similares” en una tienda con solera, hemos comprobado que la duración del artículo ha sido notablemente inferior a lo esperado. Después de esto, nos hemos preguntado de qué nos ha valido “ahorrarnos” ese 35% si tenemos que tirar la mercancía porque cuando intentas llevarla a reparar te dicen que no te va a salir a cuenta porque la compostura te va a costar más de lo que te costó el reloj?

MORALEJA: aprendamos a trabajar y aprendamos a comprar!

 
At 7/4/06 13:03, Blogger dalr said...

Esteeeeee... Me pregunto por qué ha salido veintisiete veces la palabra jóvenes en el comentario. No falla. Si en un escrito aparecen juntos las palabras vago, vivir bien, trabajar poco, trabajar mal... aparecen también la palabra "joven" o "funcionario".

Yo no creo que lo de hacer las cosas con el culo tenga nada que ver ni con la edad ni con los sueldos. Conozco a más de uno que, le pagues lo que le pagues, es igual de chapuzas. Y cuando hablamos de informática, la cosa se dispara. Estamos tan acostumbrados a que las cosas fallen que lo vemos normal. Le preguntas al "colegaquesabedeordenatas" (siempre hay alguno a mano) por qué se te ha colgao la máquinita y te mete una bronca del quince porque "has abierto cinco ventanas a la vez". Es como si el arquitecto de las obras del Carmel, cuando le preguntaron por el agujerito, se hubiera excusado diciendo que algún vecino se dejó la puerta abierta y la lavadora en marcha.

En fin. Lo dejo que tengo que llevar el ábaco al servicio técnico, afilar el cincel y comprar sílex para el yesquero.

 
At 11/4/07 21:46, Blogger Swi said...

Ya lo dice el dicho: Errar es de humanos, pero nada como un ordenador para liarla bien de verdad.

 

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