viernes, septiembre 01, 2006

Un hurra por los programadores de distribución

No hay manera de que las distribuidoras de diarios se ajusten a las ventas de periódicos de cada quiosco. Es normal, ya que es impredecible. Al cabo del día se vende, más o menos, el mismo número de ejemplares pero no es tan fácil de afinar por qué títulos se van a decidir los lectores. Hay, sin embargo, sobrantes que siempre van en la misma dirección y cuando nos ponemos en contacto con la distribuidora para transmitirles la correspondiente queja, sueltan la misma contestación:
- Eso es cosa del ordenador.

A la vuelta de vacaciones lo ordenadores se suelen volver locos puesto que, en los primeros días, apenas se vende. Mucha gente está todavía de vacaciones y los vecinos tardan en enterarse de que has vuelto. La reacción informática es inmediata: a media semana reducen a la mitad los diarios de más venta. Como uno ya he jurado bandera en esta profesión, en cuanto vi que empezaban a reducirme los envíos de La Vanguardia y El País, envié un fax a la distribuidora: “Aumento de La Vanguardia y El País a los niveles habituales y subida del número de ejemplares de ABC mientras dure la promoción del móvil Samsung”.

El primer día no hubo reacción. Lógico. Hay que dar tiempo a entrar los datos en el ordenador y que éste los digiera. El segundo día ya hubo movimiento:
- La Vanguardia: 71 (puedo llegar a vender 120)
- El País: 18 (mínimo de ventas, 35)
- ABC: 2 (tengo reservados 6)
- El Mundo Deportivo: 40 (ni cuando el Barça fue campeón de Europa alcancé esa cifra.
- El Economista: 11 (si hay suerte vendo 1)

Nada más recibir el género, llamé al teléfono de urgencias.
- Necesito que me envíen 20 Vanguardias, 15 Países y 6 ABC.
- ¿Número de cliente?
- 3-14-16
- ¿Quiosquero?
- Sí.
- Un momento que consulto.
- Tachín tatatá tachinta (la Primavera)
- Lo siento pero sólo le puedo mandar 15 Vanguardias. De lo demás no queda nada.

Mandé a Salva al quiosco de la otra esquina para que comprase los ABC que me faltaban y retiré los 2 que me habían traído. A las 9,30 se acabó El País. Y como a falta de países buenas son vanguardias, a las 2 también se acabó La Vanguardia.

Cuando por la noche rellené el albarán de devolución no pude resistir la tentación:

6 Comments:

At 3/9/06 21:17, Anonymous Anónimo said...

Un hurra por vuestro blog, DALR, Quiosquero y Quiosquera. Ahora que me dedico a leer todo blog apetecible que me encuentro, he podido echarle un vistazo, y es excelente. Lectura obligada.

Godzy.

 
At 4/9/06 01:13, Blogger dalr said...

Gracias Godzy. Aunque ya sé que nos leerás para evitar que te aburra contando anécodtas del quiosco cuando nos veamos ;-)

 
At 5/9/06 11:03, Blogger David Álvarez said...

Creo que me habría encantado escribir también algo en esa hoja, por todas esas veces que, como empieza una promoción, me tengo que quedar sin periódico.

 
At 5/9/06 14:04, Blogger dalr said...

Lo alucinante del asunto es que los tíos se gastan un dineral en promocionar la nueva colección en televisión para luego enviar la mitad de género a los quioscos. No lo entiendo. Se comenta que las distribuidoras dan trato de favor a algunos quiosqueros con capacidad para hacer la puñeta (por ejemplo los de los capitostes del gremio) para tenerlos calladitos. Ni tengo pruebas ni me fío de rumores. Pero algo pasa, porque nadie hace una campaña de publicidad en televisión para vender menos de lo que vendía sin ella. Y la cara de gilipollas que se te queda cuando viene un cliente habitual y ya no te queda su periódico no nos la quita nadie. (Como tampoco la indignación cuando tienes que devolver las reservas que te han hecho y nunca vienen a buscar).

 
At 23/7/08 21:10, Blogger elpera2003 said...

Mira por donde buscando un programa para poder llevar tan solo la contabilidad de mi kiosco, internet me ha llevado a esta página que es un lujo. Yo como kiosquero desde hace nueve años y perteneciente a la confederación nacional de prensa ocupando un cargo en una asociación vinculada a ella, no me han dado tanta información como la que he recogido en este blog. He leído todo lo escrito y me hubiera gustado que hubiera más. Hay un tema latente, me quiero referir a la forma de trabajar que tienen las distribuidoras, no sé si se piensan que somos imbéciles o qué, pero el caso es que nos llevan haciendo la pirula muchos años. Aquí tanto las publicaciones recibidas como las devoluciones las hacemos a cojón (con perdón) quiero decir que las hacemos a base de bolígrafo, pero ¿por qué me quejo? Sencillo, no hay día que no falte alguna publicación, a si que las reclamaciones son a diario. Si tengo suerte, me lo envían al otro día o en su caso, después de haber hecho la reclamación correspondiente diciendo en el propio albarán de entrega lo que me faltaba, me encuentro con que a los días siguientes recibo mi petición de que no me enviaron tal o tales publicaciones tal como la envié, ósea sin respuesta, a si que no me queda otra, tengo que volver hacer la misma gestión. Una y otra vez hay que reenviar la reclamación hasta que por fin, se quedan con ello llegando a quedarse con el albarán (será para que no lo vuelva a enviar) (tengo que añadir que alguna vez al insistir repetidas veces, no sé si por compasión o porque no les de mas la tabarra me lo abonan). Esto sobre el recibo de ejemplares, pero ¿y con las devoluciones? Normalmente (aunque ahora parece que va mejor) semana si semana no, faltan ejemplares por abonar. Yo al igual que los demás quiosqueros de mi Provincia, hacemos las reclamaciones ¿y qué pasa con lo que no nos abonan? sencillo, con escribir encima de la publicación perjudicada una nota con boli rojo en la que dice “NO VINO" O " SE ABONO EL LA FECHA TAL" fecha que por mas que miramos no coincide con ninguna devolución ni con albaranes de entrega, ósea que se quedan con ellas. Lo que está claro es que, los quiosqueros estamos hasta los mismos de que actúen a si, ellos tienen la ley por la mano, me refiero a la del embudo. A nosotros nos sirve una distribuidora, y en realidad es un desastre. So quiero decir que en mi provincia seremos unos 150 puntos de venta, quiero decir que aunque sea un solo pronto el que no abone a cada uno en la devolución, son muchos euros, a lo que hay que añadir que en el caso de que por error se quedaran en la distribuidora, sería el doble, uno que no abona y otro que cobra a la editorial al hacer su devolución. Bueno solo quería desahogarme un poco, escribiría un libro sobre este tema. No queda por menos que felicitar al señor que ha puesto este blog a disposición de los quiosqueros, GARCIAS. Si ALGUIEN ME QUIER CONTESTAR Y HABLAR MAS SOBRE ESTE PROBLEMON, QUE LO HAGA, ME DE SU DIRECCION Y GUSTOSAMENTE ME PONDRE EN CONTACTO CON EL. Un saludo

 
At 23/7/08 21:19, Blogger elpera2003 said...

Mira por donde buscando un programa para poder llevar tan solo la contabilidad de mi kiosco, internet me ha llevado a esta página que es un lujo. Yo como kiosquero desde hace nueve años y perteneciente a la confederación nacional de prensa ocupando un cargo en una asociación vinculada a ella, no me han dado tanta información como la que he recogido en este blog. He leído todo lo escrito y me hubiera gustado que hubiera más. Hay un tema latente, me quiero referir a la forma de trabajar que tienen las distribuidoras, no sé si se piensan que somos imbéciles o qué, pero el caso es que nos llevan haciendo la pirula muchos años. Aquí tanto las publicaciones recibidas como las devoluciones las hacemos a cojón (con perdón) quiero decir que las hacemos a base de bolígrafo, pero ¿por qué me quejo? Sencillo, no hay día que no falte alguna publicación, a si que las reclamaciones son a diario. Si tengo suerte, me lo envían al otro día o en su caso, después de haber hecho la reclamación correspondiente diciendo en el propio albarán de entrega lo que me faltaba, me encuentro con que a los días siguientes recibo mi petición de que no me enviaron tal o tales publicaciones tal como la envié, ósea sin respuesta, a si que no me queda otra, tengo que volver hacer la misma gestión. Una y otra vez hay que reenviar la reclamación hasta que por fin, se quedan con ello llegando a quedarse con el albarán (será para que no lo vuelva a enviar) (tengo que añadir que alguna vez al insistir repetidas veces, no sé si por compasión o porque no les de mas la tabarra me lo abonan). Esto sobre el recibo de ejemplares, pero ¿y con las devoluciones? Normalmente (aunque ahora parece que va mejor) semana si semana no, faltan ejemplares por abonar. Yo al igual que los demás quiosqueros de mi Provincia, hacemos las reclamaciones ¿y qué pasa con lo que no nos abonan? sencillo, con escribir encima de la publicación perjudicada una nota con boli rojo en la que dice “NO VINO" O " SE ABONO EL LA FECHA TAL" fecha que por mas que miramos no coincide con ninguna devolución ni con albaranes de entrega, ósea que se quedan con ellas. Lo que está claro es que, los quiosqueros estamos hasta los mismos de que actúen a si, ellos tienen la ley por la mano, me refiero a la del embudo. A nosotros nos sirve una distribuidora, y en realidad es un desastre. So quiero decir que en mi provincia seremos unos 150 puntos de venta, quiero decir que aunque sea un solo pronto el que no abone a cada uno en la devolución, son muchos euros, a lo que hay que añadir que en el caso de que por error se quedaran en la distribuidora, sería el doble, uno que no abona y otro que cobra a la editorial al hacer su devolución. Bueno solo quería desahogarme un poco, escribiría un libro sobre este tema. No queda por menos que felicitar al señor que ha puesto este blog a disposición de los quiosqueros, GARCIAS. Si ALGUIEN ME QUIER CONTESTAR Y HABLAR MAS SOBRE ESTE PROBLEMON, QUE LO HAGA, ME DE SU DIRECCION Y GUSTOSAMENTE ME PONDRE EN CONTACTO CON EL. Un saludo

 

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