miércoles, agosto 29, 2007

HOUSE: El tauró, Dalí y el sexo

En mi época de universitario llevé una vida bastante normalizada. Cenaba temprano y siempre encontraba un amigo para compartir entrada en la sesión de 9 a 11 (siendo socio del SEU, con un boleto teníamos derecho a ver la película dos estudiantes). Un cafetito después del cine y cada uno a su casa. Yo empezaba la jornada de estudio. Cuando me cansaba, que solía suceder pronto, me ponía a leer. Total que apagaba la luz entre las 6 y las 7 de la mañana.
Al incorporarme al mundo laboral, hube de cambiar de costumbres. Lo de dormir lo llevaba mal por no estar habituado a hacerlo de noche. Recurrí a los barbitúricos. Hasta que descubrí a José María García. Tenía entonces un programita de media hora en la Cadena Ser. Suficiente para quedarme roque. Pero en 1982 el reportero pasó a Antena 3 y, por entonces, yo no disponía de FM. Tuve que volver a la química para conciliar el sueño. Y un buen día Quiosquera decidió que poníamos una tele en el dormitorio. Medicina santa: muy rara vez tengo problemas para dormir. Bueno, sí, los martes. Dalr me descubrió a House y ahora los martes lucho para poder acabar el episodio. House es el tipo de malafollá simpático, valga la paradoja, que a mí me gusta.

El House de mi quiosco no tiene nada que ver con el de la tele. Mucho más modesto (¿?) pero es un simpático malafollá.

Viernes, 24.
La cartoná ha empezado fuerte. En 5 días tengo en el quiosco 32 títulos diferentes luchando entre sí por hacerse con un espacio. Salva está haciendo una semana de vacaciones y, para evitar fundirme, cierro a las 3. Apenas tengo tiempo para colocar los cartones y preparar las devoluciones; a mansalva para no ahogarme. En medio del quiosco dos enormes cajas, ataúdes parecen, con las últimas colecciones de Distribarna. Llamo a Quiosquera.
- Hoy no cerramos por la tarde. Cuando salgas del trabajo te vienes a echarme una mano.

Aparece sobre las tres y media y se pasa por Can Superwaiter a buscarme un bocadillo. A esa hora tengo el estómago en los talones y ataco con fruición. No me he tragado el primer bocado cuando aparece House. Alto, voluminoso, semicalvo y con melena. No lleva bastón.
La conversación se produce en catalán pero, para evitar el karaoke, transcribo a mi manera.
- El Periodic en castellá. Parlo normalmente en catalá pero prefiero leer en castellá. ¡Homa! Y Discovery Salut. Señora –se dirige a Quiosquera-, la mayoría de las cosas que cuentan estas revistas no son verdad pero, justamente esta, es aceptable en un 20%. Yo soy metcha, medicina interna, y de esto entiendo bastante.

Hojea El Periódico.
- ¡Mire estos socialistas! No tenían bastante con el tauró y ahora se inventan lo de la raya manta. Claro, en Tarragona gobernaba Convergencia y ahora estos necesitan notoriedad. Lo del tauró es de tebeo. Y dice la ministra que vienen por la calidad de nuestras aguas. ¡La muy imbécil! Que espante ahora a los turistas porque en España hay tiburones. Somos el cachondeo del mundo. ¿Ha visto usted como lo sacaban del agua y lo trasladaban? Tinc sixanta cuatra años y trabajé con Custó y mi admirado Rodríguez de la Fuente porque, además de médico, también soy licenciado en Biología Marina. Nada de esa merda de Ciencias del Mar que se han inventado ara y que sólo vale para cuidar peceras. Cuando van a atrapar al animal avisan a la Cruz Roja. Yo soy un jefe de la Cruz Roja. Mire la placa. Bueno, esta es de otra cosa pero vea esta… esta. Y la Cruz Roja está para decir “No se bañen ahora que hay tiburones”. Pero ¿vio al chico que le pasaba el brazo al tauró por el morro? ¡Claro que no es peligroso! Pero el animal té pó (está asustado) y si te agafa el brazo te lo arranca.

Miro de reojo el bocata que se va enfriando y, con mala leche, a House. Prosigue.
- Y el traslado es de coña. Dicen que se les ha muerto. ¿Cómo coño -en español en el original- no se va a morir. El tauró no tiene branquias y para respirar necesita nadar sin parar para que el agua le pase y pueda obtener oxígeno. Lo meten en una piscina donde no puede nadar y se lo traen a Barcelona. Al acuario… En el camino se asfixia. Normal… A nadie se le ocurre levantar el teléfono y llamarme. Yo sí sé lo que hay que hacer.

Un cliente nos interrumpe. Hace un amago de marcharse y empiezo a alargar la mano hacia el bocadillo.
- Como no saben, tampoco se les ocurre preguntar –es Quiosquera que le da cuerda.
- Mire, señora. Yo estoy mol agrait al Francu. ¡Era llest el cabró! Se inventó el acceso a la Universitat a los mayores de 25 años. Que no lo hizo por mí ni por ningún pobre, que conste. Lo hizo para que los de la Brigada Social entrasen en la Universitat para vigilar, porque al dictador no le interesa que el pueblo tenga cultura. Le interesa que no piense: fútbol y prostitución. Sólo se puede pecar de cintura para abajo. Pero esa ley me abrió las puertas. Tenía 29 años y me presenté. Hice un examen brillante pero cuando salieron las listas de admitidos yo no estaba. Me fui a secretaría para preguntar qué pasaba. “Usted no tiene quien lo avale”, me dijeron. Y yo le respondí: “Mi aval son las 36 asignaturas que tengo que superar y este examen”

Extiende la palma de la mano derecha para que lo comprobemos.
- “Chico, me dijo, sin alguien que te apadrine es imposible que entres”. Me fui a hablar con el rector. Que luego estuvo conmigo en la autopsia del Puch Antic. Don Fulano me confirmó que sin padrino no tenía nada que hacer. Pues me fui a Port Lligat a ver al Dalí y me recibió. Molt intelillent el tiu. Cuando le conté mis cuitas levantó el teléfono y marcó un número: “Fulano, dentro de hora y micha te quiero aquí”. Y el rector perdió el culo por ir.

Se toma un respiro mientras mete en la cartera de mano El Periódico y el Discovery.
- Cuando llegó, el Dalí le dice: “Yo apadrino a este chico que quiere ser metcha”. Y Don Fulano se cuadró. “Muchacho no me has entendido. No hay ningún problema para que puedas estudiar”. Y sin bachiller ni nada me saqué Medicina. He pasado la tira de años trabajando en el Clínico en medicina interna y he visto de todo. Mire –y mira a derecha e izquierda-, los peruanos no son peligrosos porque tienen las mismas enfermedades que nosotros pero los africanos… Traen enfermedades que desconocemos y tenemos que empezar a estudiar otra vez. Y lo peor es que ellos suelen tener remedio porque su cuerpo está acostumbrado pero cuando la pilla uno de aquí… En fin, que vive uno más tiempo en el Clínico que en casa.
- Su señora estará contenta -interviene Quiosquera.
- No me he casado.
- No encontró su media naranja…
- Ni la he buscado, señora. A mí me va el cambio y eso que digo que la mejor lotería que le puede tocar a un hombre es una mujer que lo estime. Porque la mujer estima de cuello para arriba y el hombre de cintura para abajo.
- Si, ya… Dalr dice que lo de la monogamia es antinatural.
- Pues dígale que lleva toda la razón. La naturaleza nos ha hecho así y el macho tiene que descargar. Además, en familia uno acaba por caer en la rutina y como la mujer sólo tiene que ponerse así –hace ademán de tumbarse panza arriba-, el único que tiene desgaste es el hombre. ¿No ve usted qué pocos viudos hay?
- Hombre, eso era antes porque ahora… -Quiosquera entra reivindicativa.
- No va por ahí –le susurro.
- No, no, no… A la mujer se la foten y ya está. El que gasta energía es el tiu. Y luego ellas… que si les duele la cabeza, que si tienen muchas cosas por hacer… Lo mejor es una amiga. Te la fotes y cada uno a su casa. Las mejores son las divorciadas con hijos. De 40 a 45 años que ya vienen enseñadas; es una lata tener que enseñar a una tía a echar un polvo. “Me acabo de divorciar” No, nena. Llámame dentro de dos años. Las recién divorciadas no funcionan: todavía están pensando en los hijos y el marido. Pero al cabo de dos años… Ve, las viudas no sirven porque, por cabrón que haya sido el marido, lo tienen en un altar y parece que el muerto siempre está en medio. Divorciadas con hijos…

Quiosquera y yo nos miramos. El bocadillo sigue en el plato, más tieso que la mojama.
- Me dice un tío: “Doctor, es que no se m’ acheca”. Y le digo “¿Vusté estimaba a la seva dona cuando se casaron?”. “Claro, doctor. Tenía unas mamellas… (tetas) y un cul…”. Pues eso es lo que pasa ¿cómo coño quiere que se l’ acheque si las mamellas se le han descolgado? Una altra tía es lo que necesita.

Una racha de clientes viene en nuestra ayuda y House se despide. Son las 4 y 20, el bocata está como la suela de un zapato y se me han pasado las ganas de comer. Aún así me lo trago.
- Disculpi, señora. Con tanto charrar me he dejado aquí el Discovery.
- No señor, lo ha metido en la cartera –contesta Quiosquera con el “rabo de choto” (la coleta) levantado.
- No, no, señora. Miri, miri. Sólo está el diario.
Quiosquera mete la mano en la cartera y le hace la autopsia. Cuando la saca (la mano), empuña la revista… 45 minutos desaparecida.
- Perdoni. Estaba ya cuatro manzanas más arriba… Y la he buscado ¿eh?... Perdoni, perdoni…

Esta vez se va definitivamente.

2 Comments:

At 29/8/07 11:39, Blogger Juan Manuel said...

¡Vaya con el House ése! La próxima vez que vaya a veros al quiosco os haré una llamada previa para cerciorarme de que no anda por ahí... más que nada por no encontrarme un bocata pasado...

Y mira tú por dónde, tu post me ha inspirado para escribir el soneto prometido... y éste, además, con un terceto adicional de estrambote... Allá va:

Tengo un muy buen amigo que es quiosquero
y que entre sus numerosos clientes
tiene a uno con un gran don de gentes
pelín machista, médico y soltero.

Como House ha decidido llamarle;
Le recuerda al curioso personaje.
Lo que no sé si será por el traje,
o por que le entran ganas de matarle.

Machista, pretencioso y puñetero
Se precia de ser entendido en todo.
Ni el bocata deja comerse entero.

Claro que mientras le siga comprando,
mi amigo tendrá que reír sus gracias,
sus frases y discursos aguantando…

Paciencia, amigo, que los hay peores
Y bien que lo sabes tú, que en tu oficio
Hay muchos cardos entre algunas flores…

P.D. Si os creéis que este miércoles está siendo tranquilo... tenéis razón. Llevo hora y media esperando una llamada que no llega para una reunión y, en vez de ponerme nervioso, me lo estoy tomando con tranquilidad... Se nota, no?...

 
At 30/8/07 19:18, Blogger Norma said...

Menudo elemento... y vaya manera de repartir!!!! Aquí ha habido para todos, jejejejej

 

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