jueves, septiembre 02, 2010

Mala conciencia

Llevo un par de días durmiendo mal. Una vez publicado el post “Mierda seca” me ha quedado un cierto regomello que me impide dormir a pata suelta; a lo peor me he pasado. No me gusta la frase: “Yo duermo con la conciencia tranquila”. Con la conciencia tranquila sólo duermen quienes no tienen conciencia. Los que sí tenemos, aun cuando sea poca, solemos dudar si fuimos justos o no y eso nos crea problemas de sueño.
Esta noche volveré a dormir intranquilo: ahora tengo la duda de haber sido demasiado considerado con los senescales del Señor Conde. El motivo no es otro que, en contra de los consejos de médicos, familiares y amigos, me he pasado por el quiosco. Y lo he visto… He visto el tomo 6 de la promoción Enciclopedia de Economía y Finanzas.

Entre mis clientes, los tenía buenos, malos y regulares. Gaius Caesar era de los buenos. No es que comprase mucho, es que hacía colecciones importantes, es decir, de las que cada volumen subía un pico. Cuando los Ángeles de Dalry se hicieron cargo del quiosco, Gaius acababa de empezar la Enciclopedia de Economía y Finanzas: 20 volúmenes a 12,90 (salvo el primero que casi era regalado) más El Mundo de Catalunya o Expansión. Una fortuna.
Gaius no suele pasar por el quiosco los fines de semana; lo hace el lunes o el martes y entonces retira sus encargos. La semana que tocaba entregar el volumen número 6 no pasó ni el lunes ni el martes y las chicas, novatas todavía, devolvieron los ejemplares sobrantes sin tener en cuenta la reserva. Cuando Gaius pasó con su recorte en busca de la enciclopedia se encontró que el tomo había volado. Le pegó un chorreo de mil pares de demonios al ángel que estaba de guardia y reclamó su reserva. Hay una cosa que los Ángeles de Dalry han aprendido y es que, por mucho cupón que se recorte al diario, toda promoción que se pida a Marina Press cuarenta y ocho horas después del día de venta fijado ve incrementado su precio en el valor del correspondiente diario. Me pidieron consejo. Dado que Gaius es cumplidor y, además, todavía faltaban 14 tomos por salir, era rentable que el quiosco asumiera el coste del diario; así lo dije y así hicieron los ángeles: pidieron a Marina Press la entrega número 6 la Enciclopedia de Economía y Finanzas.

Cada semana Gaius preguntaba por el volumen atrasado. Cada semana Gaius recibía la misma respuesta. Casi cada semana los ángeles reclamaban el pedido. Y, al fin, el pedido llegó. Fecha: 22/05/2010 (esa es la fecha en que el citado tomo se puso a la venta; la fecha de pedido debió ser el 26 ó 27/05/2010). Fecha de suministro: 23/08/2010.
Gaius estaba de vacaciones…
Llegó septiembre y con el mes volvieron los veraneantes. Entre ellos, Gaius. El ángel de guardia le mostró los dientes en una sonrisa distendida y le dio la buena nueva: ¡Ha llegado el tomo que esperábamos! Gaius se quedó parado.
- ¡¿Ya para qué?! Antes de irme de vacaciones llamé a la editorial y me dijeron que me lo mandaban en una semana. Tengo en casa el aviso de correos para que pase a recogerlo.
- ¿Lo devuelvo entonces?
- No. Espérate. Hoy o mañana averiguaré si puedo devolver el que me han mandado y si no hay problema me llevaré éste.

No sé cómo acabará el episodio pero estoy seguro de que Gaius intentará no quedar mal con la editorial por si tiene que recurrir a ella en otra ocasión, cosa harto probable, en cuyo caso el quiosco se comerá 14,10 mancusos (diario incluido) porque Marina Press considerará que el pedido es en firme y no admitirá la devolución.


Preguntas tontas:
¿A dónde mandaría cualquier comerciante a un proveedor que tardara 3 meses en servirle un producto del que sabe que hay existencias suficientes?
¿Por qué si un particular pide a la empresa editora un número de una revista que cueste uno o dos euros lo remite a su quiosco, pero si le pide una publicación que valga doce euros se la sirve?
¿Por qué el quiosquero se la tiene que envainar siempre?

¡Viva la economía de marcado y la libre incompetencia!

7 Comments:

At 2/9/10 23:33, Blogger jaume said...

Buen post, que deja de manifiesto otra injusticia del sector.
A mi me ocurrió algo parecido con un Stilton (El País), lo curioso es que los cupones ponía válido de tal día a tal día (una semana). Pero bueno, igual que hay un límite para hacer el pedido para evitar el cargo del ejemplar, debería haber fijado un límite de tiempo para que el pedido deje de ser en firme. En dos meses, por ejemplo puede ser que el cliente se mude a otra ciudad, que fallezca, que se haya quedado sin blanca y no pueda pagarlo,... entonces tenemos que coger una paga señal, sin saber si podremos servirlo ni cuando? No sé si los distrubidores son conscientes de estos problemas, o simplemente es que ya les va bien.

 
At 3/9/10 19:54, Blogger Alenvedi said...

¡Vaya por Dios!, yo que pensaba que esto solo ocurre en el sur...
A veces tengo la sensación (neura más bien) de que existe una mano negra cuyo propósito no es otro que desprestigiar continuamente al punto de venta (misión desmontaje).
Me produce carcajadas leer en sus portadas críticas sobre la ineptitud de tal o cual y comprobar como son incapaces de montar un servicio tan simple como el de pedidos.
Además es muy posible de que este tema de falta de seriedad en el tratamiento de los pedidos sea también uno de los factores que está ayudando al descalabro de la prensa.

 
At 3/9/10 21:13, Blogger Juan Manuel said...

Una put... más, Quioquero.
Se me acaba de ocurrir una idea. Podrías sugerir a alguno de tus "amigos" de las editoriales que comiencen a trabajar en una enciclopedia de malos tratos a los quiosqueros. Supongo que en 15 ó 20 tomos, si no todos, podrían recoger unos cuantos. Precio especial, ligado a la compra de un diario, ya sabes... Como novedad, la promoción incluiría el acceso a una web a través de la cual, quiosqueros y usuarios podrían ampliar la información, y explicar casos concretos, y, una vez finalizada la colección, se editarían los necesarios tomos complementarios... Ahí queda la idea.

 
At 4/9/10 20:24, Blogger kioskero said...

En vista de lo visto, y como este mal es una pandemia, propongo hacer una quedada de peticiones masivas de ejemplares atrasados y no recogerlos en correos cuando nos llegue el aviso.
Al cabo de un cierto tiempo les enviamos unas misivas recordandoles el mal trato que recibimos y eso igual les estimula.
Un saludo.

 
At 6/9/10 09:15, Blogger laura said...

aunque quizas ya se sepa, quiero decir que hay una diferencia entre hacer los encargos como pedido o como reposicion.
como reposicion no cobran el valor del diario porque se supone que es para cubrir una falta de genero.
aunque sea obvio esta claro que los encargos hay que cobrarlos por adelantado

 
At 7/9/10 11:34, Blogger Quiosquero said...

Evidente la diferencia entre pedido y reposición pero el artículo 27 de Marina Press dice "textualmente" que se considera PEDIDO toda reposición que se solicite pasadas 48 horas de la salida a la venta del producto AUNQUE EL CUPÓN DIGA "VÁLIDO HASTA EL 31-12-9999"

Por cierto, el señor Gaius pudo devolver en correos el envío del Tomo 6 de la Enciclopedia de Economía y Finanzas y los Ángeles de Dalry no se han tenido que comer el encargo.

 
At 7/9/10 12:11, Blogger BANDOLERA said...

Yo te digo dónde (respondiendo a tu primera pregunta): a la KK. Respecto a la segunda, la respuesta es obvia. Me alegro un montón de Gaius apostara por vuestro calvario. Un abrazo.

 

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