martes, octubre 05, 2010

ISBN: International Standard Book Number

La cultura está en los libros y los libros los suelen manejar personas preparadas. No es, por tanto, extraño que los libreros (ingleses para más señas) fuesen pioneros en el arte de identificar sus productos mediante un código único y significativo. El Standard Book Numbering (Numeración Estándar de Libros) o SBN fue el sistema adoptado, sistema que se transformó en el Internacional Standard Book Number (Número Internacional Estándar de Libros) o ISBN cuando se convirtió en la Norma ISO 2108, de uso internacional.

El ISBN es un número de 10 dígitos que, en un principio, identificaba la lengua en que está escrito el libro, y al editor. El resto de números, salvo el último, que es el dígito verificador, los asigna el editor a su conveniencia para identificar el producto. En un principio, el primer o los dos primeros dígitos identificaban el idioma, así el 0 y el 1 indicaban libros escritos en inglés (USA o UK), el 2 en francés, el 3 en alemán, el 4 en japonés… pero al hacerse internacional, estos primeros dígitos pasan a identificar el país en el que tiene su sede la editorial, aunque convive con los códigos de lengua existentes en el momento. Se da, por tanto, la paradoja de que un ISBN que empieza por 3 dice que el libro está escrito en alemán pero no distingue si el editor es alemán o austriaco, mientras que un ISBN que empiece por 84 indica que el libro se editó en España sin que sepamos en qué idioma fue impreso.

El ISBN está formado por 4 bloques de números que, cuando se imprimen de forma legible, han de ir precedidos de las letras ISBN y visiblemente separados por espacios en blanco o guiones.
Bloque 1: Identifica la lengua en que está impreso el libro o el país donde el editor tiene su sede. Su longitud varía desde 1 posición hasta 5 y es asignado por la Agencia Internacional de ISBN.
Bloque 2: Es el código que la Agencia Nacional de ISBN asigna a cada editor. Este código ha de pertenecer a alguno de los bloques de números que la Agencia Internacional ha librado para cada país. Está compuesto por hasta 6 cifras como máximo.
Bloque 3: Es el identificador del título y especifica una edición concreta de una publicación, realizada por una editorial específica. No puede haber dos ediciones de un libro con un solo ISBN. Sólo en el caso de reimpresión se podrá reutilizar el ISBN. Si un editor agotase los números que le han sido asignados, la Agencia Nacional le proporcionará otro código de editor. Este bloque incluye todas las cifras no utilizadas en los bloques anteriores.
Bloque 4: Es el dígito verificador. Para calcularlo, se multiplica cada dígito (empezando por la izquierda) por el número de posición relativa (1, 2, 3…) y se suman los resultados en Módulo 11, es decir, la suma se divide por 11 y el resto es el dígito verificador. En el caso de que el resto fuese 10, se imprimirá como X.

Cuando se trata de una colección, por ejemplo una enciclopedia, cada volumen tiene su propio ISBN. Dado que la colección se puede vender completa, es obligado un ISBN para el conjunto. Ambos códigos han de ir impresos en la página de créditos.

Para utilizar el ISBN como código de barras de un volumen hay que convertirlo al modo EAN13 por el sencillo método de anteponerle la cifra 978 y recalcular el dígito verificador según corresponde a EAN13 y que hemos descrito en el post anterior. El código de barras ha de ir impreso en la contraportada e incluir el código ISBN en formato legible.

Desde el 1 de enero de 2007, ante la escasez de códigos disponibles, las cifras 978 han quedado anexionadas al ISBN de modo que, cuando se agoten, el ISBN pasará a iniciarse con el prefijo 979. Por último, desde 2005, algunos editores han optado por utilizar directamente en los libros códigos EAN13 como se hace con cualquier otro producto. En este caso, en España sigue siendo necesario (hasta donde he podido averiguar) obtener el ISBN aunque sólo aparezca en la página de créditos y en formato legible.

Según la normativa española, todo libro que se edite ha de tener un número de Depósito Legal, pero sólo es obligatorio el ISBN si se pretende obtener beneficios con la venta. Aun en el caso de que libro se vendiese a precio de coste o inferior, no sería obligatorio la obtención del ISBN.
Por el contrario, cuando se reedita un libro, basta que cambie una coma respecto a la edición anterior para que sea necesario asignarle un nuevo ISBN.


Próximo capítulo... Publicaciones seriadas: ISSN.

1 Comments:

At 9/10/10 15:02, Blogger kioskero said...

Como siempre, Gracias.

 

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