domingo, junio 21, 2009

EL CACHITO

Contando con el precio de cualquier periódico de un domingo, y teniendo en cuenta que no escatiman en papel, a veces hay quien no quiere renunciar a su “cachito”, ni siquiera por hacer un favor.
Verán, acabábamos de abrir dalr y yo el quiosco hace ya unos cuantos domingos, cuando el primer cliente me pide la película de La Vanguardia: la miré y pensé ¡vaya, por fin sacan una que no he visto! Hoy me la quedaré. Al próximo cliente que no se la quiera llevar le pediré el cuponcito. Dicho y hecho. Llega el cliente, le pido el cuponcito, me dice que sí con la boquita muy cerrada (por lo que entiendo que no me lo da con mucho entusiasmo) y ya, cuando le he mutilado el periódico con un corte perfectamente recto y llevándome a penas un milímetro alrededor del dichoso cupón, por aquello de molestar lo mínimo, el cliente me dice: ¿podría Vd. pegarme un cachito? Es que este pequeño orificio me va a impedir pasar sin dificultad las páginas. Con la amabilidad que me caracteriza, aunque no sin sorpresa, recorté un trocito de un papel de las mismas dimensiones que el que la había quitado. Lo hice a imagen y semejanza del que había recortado, lo juro. Lo encajé casi perfecto y se lo pegué pulcramente con cinta autoadhesiva transparente. El cliente me dio las gracias, pagó y se llevó su original ejemplar de la Vanguardia.
Bien, hasta aquí todo siguió como siempre y, por lo tanto, me olvidé del tema del cachito hasta la semana pasada en que, una amable viejecita, clienta de las que jamás se había hecho notar, nos dice “Oiga, ayer, el chico que tienen Vds. aquí durante la semana, me vendió un periódico recortado” y siguió: es que, mi marido cuando lo vio, me preguntó si yo hacía alguna cosa y le contesté que yo me pensaba que era él quien la hacía (no me atreví a preguntarle de “qué cosa” me estaba hablando, pero no me quedó demasiado claro. Supongo que de colecciones ¿?). Total, que los señores estaban molestos y querían que le llamásemos la atención a Salva por semejante acto vandálico. Dalr y yo le dijimos que lo haríamos sin tardanza y, cuando se fue, no pudimos por menos que echarnos a reir; sobre todo, pensando en la gran “pérdida”. Los dos coincidimos en que Salva no suele hacer este tipo de cosas sin consentimiento del cliente, por lo que ni le dijimos nada, ni le dimos mayor importancia al comentario de la señora.
Y ahora viene lo mejor. Esta mañana, se acerca como de costumbre la señora con su perrito y nos dice: Ah, creo que ya sé lo que pasó con el periódico del otro día porque, ayer, cuando vine a comprar como de costumbre, le pedí el DVD infantil que salía, para llevárselo a mis nietos, y me fijé que, el muchacho, me recortó un trozo del periódico. Le pregunté por qué lo hacía y me dijo que era un cupón que tenía que recortar para poder vendérmelo. Supongo que por eso me lo dio así la pasada semana.

1 Comments:

At 25/6/09 19:19, Blogger david said...

hace meses que no envio un dichoso cuponcito a marina y logistica, las cartillas si, y no he notado que me descuenten nada. Realmente las controlan? alguien lleva un control exhaustivo de cuponcitos? para que?

 

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